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16 octubre 2006

Entrecanales busca socios españoles para acompañarle en la toma de control de Endesa

“La estrategia de Acciona en estos momentos es la de tratar de convencer a otros grupos –no necesariamente españoles, aunque sí preferentemente- dispuestos a participar a su lado en la toma de control de Endesa”

No parece, sin embargo, que la tarea vaya a resultarle fácil a José Manuel Entrecanales. Un socio dispuesto a hacerse con el 10% de Endesa tendría que desembolsar sus buenos 3.600 millones de euros, demasiados euros incluso en estos tiempos de dinero abundante, y la práctica totalidad de los grupos constructores y del ladrillo están ya metidos hasta el corvejón en sus respectivas aventuras inversoras. ¿A qué puerta llamar que no sea la de las Cajas? (digo yo: ¿Manuel Jove?)

“Precisamente ese grupo (Gas-Repsol-LaCaixa) no ha sido contactado, porque tienen una OPA puesta, y porque el lío jurídico provocado por esa OPA es importante, y lo que no vamos a hacer es heredar un pleito...”

Entrecanales llamó a Emilio Botín a mediados de septiembre para contarle sus intenciones. “¿Por qué elegimos al Santander como financiador de la operación? Porque es el único gran banco del mundo donde las decisiones las toma un solo hombre en un minuto, sin necesidad de reunir al Consejo, ni convocar grupos de trabajo, ni encargar estudios, ni análisis de ninguna clase. A don Emilio le cuentan una operación, y si ve que hay negocio, inmediatamente dice “eso me gusta” y actúa en consecuencia”.

El éxito de la operación pergeñada por José Manuel Entrecanales parece depender de su habilidad para lograr la adhesión de algún otro grupo inversor español. “Porque Acciona no tiene capacidad financiera para luchar sola contra E.ON, eso es demasiado dinero”.

En caso de no lograr “sacar a E.ON de la carretera”, el grupo Acciona tendrá que sentarse a negociar con los alemanes. “Si fracasamos en el intento de crear ese grupo español, tendremos que hablar con ellos sobre qué solución le damos a esta guerra, qué hacemos con Endesa, teniendo en cuenta que no tenemos ninguna vocación de quedarnos como socios minoritarios, porque para eso no hemos jugamos esta partida”. La salida, en el peor de los casos, consistiría en vender su paquete a los alemanes y embolsarse una buena plusvalía.