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12 octubre 2006

El fin de la hegemonía del dólar

En el año 2000, un atrevido gobernante desafió las reglas del juego y cambió las reservas en dólares de su país por reservas en euros, perdiendo en el cambio –el euro se encontraba entonces por debajo del dólar- ingentes cantidades de dinero. Con la posterior subida del Euro, se recuperarían aquellas pérdidas, y todas las transacciones petroleras se realizarían desde entonces en la moneda europea. Sin embargo, aquel país fue acusado, en una farsa internacional, de la posesión de armas de destrucción masivas, por lo que fue invadido velozmente. Tras la guerra, el dólar volvió a imperar en Iraq.

A pesar de ese ejemplo, otros países como Irán y Corea del Norte removerían sus reservas en dólares para sustituirlas por euros. El gobierno venezolano de Hugo Chávez sugeriría lo mismo en 2001, pero sólo un año más tarde un golpe de estado orquestado por la CIA interrumpiría el proceso.

China y Rusia, desde el año 2002, comenzaron a cambiar sus haberes a Euros, y también Jordania había aceptado ya la divisa europea en sus intercambios con Bagdad.

La creación de una bolsa petrolera por parte de Irán, cuyo aplazamiento parece haberse debido a la amenaza bélica que EEUU ha hecho recaer sobre el país, y cuyas transacciones se realizarían en euros, se ha convertido en otro importante obstáculo para la hegemonía internacional del dólar.