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18 diciembre 2006

Las majaderías de Del Nido

La raza humana puede dividirse en tres subespecies: líderes, buenas personas y cretinos. Los primeros dirigen el mundo. Los segundos, lo mueven. Y los terceros, lo ensucian. Estos últimos, por desgracia, abundan cada día más. La vida está llena de majaderos cuya única misión es la de provocarnos vergüenza ajena. Uno de ellos es el presidente del Sevilla, el ínclito José María del Nido. Un personaje estrafalario donde los haya, que tanto se tira los trastos a la cabeza con Lopera como defiende al ‘pantojero’ Julián Muñoz. Un abogado especialiazado en los negocios turbios, implicado en la ‘Operación Malaya’ e imputado, junto con el ex alcalde de Marbella, por presuntos delitos de tráfico de influencias, información privilegiada, falsedad de documentos y prevaricación.

Este mismo señorito andaluz que cobra millonadas por sus servicios jurídicos a mafiosos de la peor calaña ya me dirán qué credibilidad tiene a la hora de hacer según qué manifestaciones. Como las que recogían ayer nuestros compañeros del diario ‘As’. En este periódico deportivo madrileño, Del Nido desparramó todo su egolatría hasta el punto de llegar a asegurar que “el Sevilla es el mejor equipo del mundo, por encima del Barça”, que “Ronaldinho no sería titular en mi equipo” y que “a mí Rijkaard no me valía como entrenador”. Está claro que, viniendo de quien vienen, a estas declaraciones hay que darles un valor muy relativo. Pero fastidia tener que leer las insolencias del presidente sevillista sin, como mínimo, darle un toque de atención.

Aquí no somos tontos. Y aunque a veces le hemos reído las gracias a Del Nido y a otros tantos fantasmas que ululan en el mundillo del fútbol, hay afirmaciones que provocan rechazo por ser un insulto a la inteligencia. Me parece muy bien que el presidente del Sevilla se sienta satisfecho y orgulloso del gran papel que está haciendo su equipo en este 2006 que está a punto de terminar. Campeón de la UEFA, de la Supercopa de Europa y actualmente segundo clasificado en la Liga, nadie puede poner en duda el rendimiento de los hombres de Juande Ramos, el mismo técnico que –recordemos– fracasó en el Espanyol. Navas, Alves o Kanouté se han convertido en sensacionales sorpresas y puede que algún día jueguen en un grande. Pero de ahí a asegurar que son mejores que Ronaldinho sólo puede entenderse como una provocación.

De todas formas, de un personaje que es capaz de afirmar que “después del Papa, yo soy el más importante” se puede esperar cualquier cosa.