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30 julio 2007

Informe confidencial de la UE sobre la multa a Telefónica

Telefónica hubiera perdido al menos 500 millones de euros si hubiera tenido que pagar las tarifas mayoristas que aplicaba a sus competidores en internet, según la versión confidencial de la reciente decisión de la CE sobre el abuso de posición dominante de la compañía a la que ha tenido acceso Cinco Días.

El documento más temido por Telefónica en muchos años desborda la paciencia de casi cualquier lector. Varios centenares de folios, casi un millar de notas a pie de página y unas 50 tablas para intentar demostrar que la operadora española impuso entre 2001 y 2006 unas tarifas de acceso a internet cuyo principal objetivo, según la CE, era dejar fuera a los potenciales rivales. Quizá el único consuelo, al menos para el lector nacional, es que la versión en español es la que tiene valor jurídico.

Pero, aparte del texto, son las cifras las que llevan a la CE, tras aplicar dos tipos de análisis, a la conclusión de que existía un 'estrechamiento de márgenes' entre los precios minoristas de la operadora y sus tarifas nacionales al por mayor.

Bruselas cree que el estrechamiento de márgenes queda probado cuando un operador dominante, como es Telefónica en el mercado mayorista español, alquila su red a unos precios que, si tuviera ella que pagarlos, le provocarían pérdidas por la escasa diferencia con las tarifas que aplica a su cliente final.

En este caso, según el documento confidencial al que ha tenido acceso Cinco Días, la CE concluye que Telefónica hubiera perdido entre 2001 y 2006 más de 500 millones de euros si hubiese pagado las tarifas que cobró a competidores como Wanadoo o Ya.com. Con ese margen negativo, a los rivales de Telefónica, según la CE, les resultó imposible ofrecer tarifas minoristas suficientemente atractivas para arañar cuota de mercado.

Bruselas llega a esa conclusión tras verificar los datos en base a dos métodos de cálculo: comparar los ingresos y costes de la empresa durante los ejercicios en que se amortizó la inversión en ADSL; y evaluando el conjunto de la rentabilidad de la compañía durante el periodo estudiado.

Con el primer método, los cálculos comunitarios indican que 'si Telefónica hubiera tenido que pagar las tarifas impuestas a sus competidores, sus márgenes habrían sido negativos'.

Aplicando el segundo método, cuya propuesta el documento atribuye a Telefónica, la CE calcula que 'se hubiera llegado a un resultado negativo de 591 millones de euros, lo cual indica que en base a la tarifa de ADSL-IP no se podía obtener rentabilidad entre septiembre 2001 y diciembre de 2006'.

Esas cifras, dictamina la CE, forzaron al resto de operadores 'a elegir entre rentabilidad o crecimiento en la cuota de mercado'. La única alternativa que les quedaba para competir, según Bruselas, era construir su propia red regional. Una opción 'extremadamente arriesgada y costosa'.

Muy rentable

Los resultados de la estrategia de Telefónica, según la CE, se dejaron sentir durante todo el periodo. Entre enero de 2002 y octubre de 2004, su ritmo de captación de nuevos subscriptores de ADSL a internet crecía 'cuatro veces más rápido que el de todos sus competidores'. Durante el primer semestre de 2005, la operadora española absorbía el 70% de los nuevos clientes 'a pesar de los esfuerzos comerciales sin precedentes de sus rivales'.

Bruselas calcula que los clientes captados por Telefónica durante el periodo en que se cometió el abuso de posición dominante podrían reportar a la operadora unos ingresos superiores a los 4.000 millones de euros entre 2007 y 2011. La CE castigó esa conducta con una multa de 151,9 millones de euros, la más alta impuesta en el sector de las telecomunicaciones. La compañía ha anunciado que recurrirá la sanción ante el Tribunal de la UE. El Estado español podría apelar también para defender la actuación de la CMT.

2.000 millones de diferencia

Telefónica intentó durante la investigación de la CE demostrar que sus tarifas de acceso a internet estaban pensadas para generar beneficio y no para cerrar el mercado. La operadora presentó proyecciones que arrojarían a finales de 2005 un resultado positivo de 1.546 millones de euros frente a los 500 millones de potenciales pérdidas señaladas por la CE. Telefónica admitió poco después, sin embargo, que sus cálculos contenían varios errores y presentó nuevas cifras aunque, curiosamente, con el mismo resultado. La CE considera 'injustificados' esos cálculos y aprecia importantes omisiones y minusvaloraciones.

Bruselas se aparta de los cálculos de la CMT

El dictamen de la Comisión Europea contra Telefónica, que, una vez expurgado de la información más sensible para la compañía se publicará en el Boletín Oficial de la UE, dedica también un espacio importante a la actuación de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones. El regulador español, según el documento del departamento de la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, supervisó la actividad de la operadora en base a los datos facilitados por la compañía en octubre de 2001, sólo un mes después de que comenzase a ofrecer servicios minoristas de ADSL. En ese momento, Telefónica basó el cálculo de su inversión en una red de 131.000 líneas, cifra superada en septiembre.

Ni la CMT, presidida por Reinaldo Rodríguez, ni las consultoras privadas (Arcome y Elmco), a las que el regulador recurrió después para calcular los costes del servicio de internet de Telefónica, volvieron a pedir a la operadora una actualización de los datos, según el documento de Bruselas. La CE, por su parte, tuvo en cuenta las cuentas auditadas de la compañía, así como su plan de negocio y sus cálculos sobre la inversión y los costes operativos del servicio de ADSL.

De todos modos, el documento de Kroes no acepta la defensa planteada por Telefónica, que recuerda que la CMT había autorizado su política de precios. Bruselas recuerda a la multinacional que 'la CMT no es una autoridad de competencia, sino reguladora'. Y señala que una sentencia de la Audiencia Nacional, aportada durante la investigación por la propia Telefónica, se manifiesta en ese sentido. No es la única vez durante el largo dictamen que la CE señala contradicciones en la defensa de la operadora, una circunstancia que algunos especialistas atribuyen al cambio de despacho de abogados durante una investigación de más de cuatro años. La Comisión Europea tampoco admite el argumento de Telefónica de que sus principales rivales en internet eran filiales de grande compañías como France Télécom o Deutsche Telekom y, por tanto, podrían haber aguantado unas pérdidas iniciales en un mercado incipiente.

Bruselas considera 'irrelevante' esa tesis porque, dice, el Tribunal de la UE la ha rechazado ya en otros casos. Ese mismo Tribunal será el encargado de resolver definitivamente las diferencias entre la CE y Telefónica.