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20 julio 2007

PIB China crece 11,9 pct 2do trim, se prevé ajuste

El ritmo de crecimiento económico anual de China trepó en el segundo trimestre a 11,9 por ciento, un registro máximo en 11 años, fortaleciendo las expectativas de un ajuste en las políticas para evitar un sobrecalentamiento en la economía que crece más rápido a nivel mundial.

Las cifras, divulgadas el jueves por la Oficina Nacional de Estadísticas, ponen a China en camino de alcanzar su quinto año consecutivo de tasas de crecimiento de dos dígitos, y a un paso de superar a Alemania como la tercer mayor economía del mundo, lo que incluso podría ocurrir este año.

"Es sorprendente. Debemos esperar que eleven las tasas de interés en cualquier momento," dijo Tim Condon, jefe de investigación para Asia del ING en Singapur. El analista también dijo que el país podría elevar los requisitos de reserva bancarios para contener la expansión económica.

La aceleración en el crecimiento del producto interno bruto (PIB) desde el 11,1 por ciento registrado en el primer trimestre superó las expectativas de un aumento de 10,8 por ciento.

"Continuaremos con un ajuste moderado para controlar la situación monetaria y del crédito," dijo Li Xiaochao, portavoz de la agencia de estadísticas, a los periodistas.

Los datos del jueves condujeron a una serie de incrementos de pronósticos del crecimiento chino por parte de analistas del sector privado. Goldman Sachs espera ahora un crecimiento impactante del 12,3 por ciento en el 2007.

Los altos costos de la carne de cerdo y los granos elevaron la inflación anual de los precios al consumidor a un récord en 33 meses de 4,4 por ciento en junio. Esta cifra excedió las previsiones y representó una aceleración desde la inflación de 3,4 por ciento observada en mayo.

Otras cifras también fueron más fuertes de lo previsto: la producción industrial de junio creció 19,4 por ciento respecto del mismo mes del 2006, las ventas minoristas subieron 16,0 por ciento y la inversión en áreas urbanas aumentó 28,5 por ciento.

EXPECTATIVAS DE MAYOR AJUSTE

"Obviamente, esto incrementa aún más la presión sobre las autoridades para que tomen medidas rápidas y revisen su estrategia," dijo Tai Hui, economista de Standard Chartered Bank en Hong Kong.

"Ellos (el Gobierno) no lo llamarán recalentamiento, pero la verdad es que estos números son increíblemente altos," agregó, al describir la expansión de 11,9 por ciento como "estratosférica."

Una nueva subida de tasas de interés sería la cuarta de este año y podría producirse tan pronto como el viernes, dijeron tanto Hui como Ben Simpfendorfer, economista de Royal Bank of Scotland en Hong Kong.

Los mercados tomaron con calma las versiones sobre un ajuste inminente. El yuan, la moneda china, avanzó a 7,5632 por dólar desde 7,5661 al cierre del miércoles, mientras que el principal índice de acciones chinas cerró con un descenso de 0,44 por ciento.

Aparte de elevar las tasas de interés y los requisitos de reserva bancarios, el banco central podría incrementar la absorción de efectivo del sistema financiero, colocando bonos, además de requerir a la banca estatal que reduzca sus créditos.

Además, Pekín podría frenar las aprobaciones de nuevos proyectos de inversión y modificar los impuestos para disminuir las exportaciones de productos intensivos en energía, como lo hizo el jueves en el caso del aluminio.

Otra posible medida sería la reducción o la abolición directa de un impuesto del 20 por ciento sobre las ganancias por intereses, para convencer a los ahorristas de que no retiren dinero de las cuentas de depósitos -que pagan tasas de interés muy bajas- para invertir en la bolsa y en el mercado de propiedades, que siguen en auge.

China también podría permitir que el yuan se aprecie más rápido para reducir el ingreso de divisas que genera el superávit comercial récord del país.

Eso sería bien visto por los políticos estadounidenses y europeos que se quejan por los enormes déficit comerciales de sus países con China, aunque Pekín ha dicho constantemente que no tiene planes de permitir una subida fuerte de su moneda por temor a que eso produzca pérdidas de empleos y exportaciones.