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22 noviembre 2006

El petróleo cae a mínimos del año y amenaza con una vuelta bajista importante

Los analistas lo explican por el otoño tan caluroso que estamos viviendo, el incumplimiento de los recortes de producción de la OPEP y por motivos especulativos.

Cada vez tiene menos credibilidad el recorte de producción adoptado por la OPEP a finales del mes pasado. Distintos estudios aseguran que esta promesa se está incumpliendo –aunque no exageradamente-. De hecho, Argelia y Qatar han admitido que posiblemente hará falta un nuevo recorte en diciembre.

El viernes pasado, el ‘día del batacazo’ del crudo, se produjo el vencimiento del contrato de futuro de diciembre sobre el barril en EEUU. Aparte de la distorsión habitual de los vencimientos, se dice que algunos inversores tuvieron que deshacer posiciones alcistas masivas. Como siempre, los sospechosos habituales son los hedge funds. Tampoco ayuda a la subida la situación de contango que presenta el mercado del crudo –precios más altos en el futuro que en la actualidad-. Esto invita a comprar al contado y a vender a futuro.

Por un lado, están los que creen que se trata de una corrección dentro de su tendencia alcista –la caída no deja de ser proporcional a la subida previa- y que ésta se retomará y puede llevar al barril a los 100 dólares. Entre ellos se encuentra Barclays, que sostiene que la demanda en China e India tiene que seguir creciendo en el futuro porque siguen muy por debajo de las tasas de consumo de petróleo de los países desarrollados.

Otros analistas piensan, sin embargo, que los riesgos bajistas para el crudo son mayores que los alcistas: Merrill Lynch señala los altos inventarios y el aumento de capacidad de producción. Por el lado de la demanda, este bando cree que la caída es una señal de alerta sobre la economía de EEUU, que estaría apuntando a un aterrizaje brusco, al igual que el mercado de bonos.

Los analistas técnicos señalan los 55 dólares como la barrera que separa una corrección dentro de la tendencia alcista de un cambio de tendencia. Si se pierden, podemos estar ante el inicio de una caída sostenida del crudo. A priori, sería una buena cosa para la economía: reduce las presiones inflacionistas y favorece el consumo. Pero si detrás hay una caída de la demanda por el debilitamiento del crecimiento económico, el escenario puede ser muy preocupante.