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15 noviembre 2006

Militantes socialistas del norte se rebelan contra Zapatero por la ausencia de primarias

Primero fueron diez militantes los que, en septiembre, plasmaron sus protestas en la sección de cartas al director de La Nueva España, el periódico asturiano que se ha convertido en su plataforma. El partido les suspendió de militancia. Al conocer esta medida disciplinaria, cinco afiliados más escribieron cartas al director protestando por lo ocurrido. También fueron suspendidos.

Entre los sancionados hay ex concejales del ayuntamiento de Oviedo, como Avelino Alonso, y militantes históricos. Por ejemplo José Clavero Orcal, jubilado de RENFE con 83 años de edad. O Belarmina Fernández Ordiz, jubilada de la Sanidad con más de cincuenta años de afiliación. Los tres forman parte del grupo que protestó por lo que había ocurrido con los diez primeros firmantes y por la forma de elegir a la candidata oficial. “Si me hubieran dejado hablar en la urna no habría salido a la prensa”.

También choca entre los suspendidos de militancia que haya sido precisamente la Ejecutiva Federal de Zapatero la que haya auspiciado estas decisiones, cuando el actual secretario general llegó al poder en el PSOE precisamente a través de unas elecciones primarias.

Los problemas de Zapatero y Blanco se extienden por la cornisa cantábrica, en concreto a otra cuna del socialismo histórico, la margen izquierda de la ría del Nervión. Allí la dirección del partido está enfrascada en un largo litigio contra 18 socialistas de Sestao, a los que ahora reclama el pago de cuatro años de militancia, que es el tiempo en el que los ha tenido expulsados hasta que la Justicia obligó a readmitirlos. El PSOE tuvo que pagar el año pasado una multa de 601.000 euros (cien millones de pesetas) por incumplir la sentencia que anulaba cada una de estas expulsiones.

En Santander también surgió en septiembre un conflicto interno en el que la dirección del partido decidió no convocar elecciones primarias y designar como candidato a la alcaldía al veterano militante Jesús Cabezón, presidente de Caja Cantabria. El caso es que allí había otra persona que quería presentarse y no ha podido, la secretaria general del PSOE en Santander, Rosa Inés García, quien optó por acatar la decisión de la Ejecutiva Regional Socialista.

Al igual que en Oviedo, la dirección del partido no consensuó con García la supresión de las elecciones primarias. Es más, Cabezón presidía la Gestora que hace dos años convocó las elecciones primarias para designar a su dirigente en la ciudad, proceso que ganó García. Y también aquí, como en Oviedo, se enteraron por la prensa de la designación del candidato.

Mi comentario: Por este tipo de cacicadas, de las que muchos ya estamos hartos, es por lo que surgen iniciativas como la de Ciutadans-Ciudadanos. Esto en el PP no pasa, claro... allí NO HAY primarias.