Google
 

22 junio 2007

Sacyr pagará 700 millones de euros en intereses al año por la deuda de la ‘Operación Repsol’

Vuelven las tribulaciones para Sacyr Vallehermoso. La constructora marcó ayer mínimo del año en bolsa con un batacazo que llegó a superar el 5% y que al final se redujo al 4,15%, hasta cerrar en 36,99 euros. Los malos vientos que soplan para el mercado inmobiliario se juntan con el asfixiante peso de la deuda contraída para adquirir el 20% de Repsol.

Una deuda que le va a costar 700 millones de euros este año en concepto de intereses si se mantiene el ritmo del primer trimestre, cuando la empresa desembolsó 177,4 millones por este concepto. Ahí se incluye también la deuda para comprar Eiffage, pero el principal es mucho menor (1.750 millones frente a los 5.175 millones de la deuda de Repsol) y también el tipo de interés (euribor más 0,34 puntos en el primer caso y Euribor más 1 punto en el segundo).

Este fuerte lastre para las cuentas de la compañía se vio compensado en gran medida en el primer trimestre por una aportación de la petrolera a los resultados de Sacyr de 121,1 millones, mucho más de lo que esperaban los analistas. El beneficio neto de Repsol sólo creció el 3% en el trimestre, lo cual no es para tirar cohetes.

Pero lo más importante para Sacyr no es la evolución de las cuentas de Repsol, sino la de su cotización bursátil. Y es que si el valor de las acciones de la petrolera baja del 105% del saldo vivo del préstamo, Sacyr debe aportar más garantías en forma de activos líquidos cotizados o efectivo adicional. En enero, la pérdida de este porcentaje generó grandes presiones de los bancos sobre Del Rivero para que acometiera una ampliación de capital. Entonces, la acción se hundía hasta niveles de 23 euros. Asimismo, esta mala evolución dificultó enormemente la ‘colocación’ del préstamo en el mercado, proceso que requirió dos intentos y más de seis meses.

Sin embargo, la recuperación posterior de Repsol en bolsa ha aliviado estas cuitas. Gracias a los sucesivos calentones provocados por rumores de OPA y por la expectación sobre la venta del 25% de YPF, la cotización ha remontado hasta 29 euros y se mantiene ajena a la volatilidad del Ibex en las últimas semanas. A los precios actuales, el 20% de Sacyr vale 7.105 millones de euros. En todo caso, el peso del endeudamiento total de la constructora sigue siendo brutal: 18.883 millones de euros frente a una capitalización de 10.529 millones.

Eiffage, el ‘crash’ inmobiliario…

El problema es que Repsol no es el único frente abierto de Sacyr. También tiene el de la batalla por Eiffage, que se ha empantanado en los tribunales y que no pinta demasiado bien para Del Rivero. Los franceses creen que la OPA lanzada por Sacyr sólo pretende aflorar las participaciones ocultas de los 89 empresarios españoles que le acompañan en esta aventura, los “naranjeros y golfistas” como los describió Jean-François Roverato, presidente de Eiffage.

Es mucho lo que se juega Del Rivero en el envite, porque necesita a toda costa diversificar su enorme riesgo en el mercado inmobiliario español. Un riesgo que ya se hizo patente en las cuentas del primer trimestre, donde este negocio dio señales de alerta: “No creemos que los actuales niveles de crecimiento del beneficio sean sostenibles en los próximos trimestres, a la vista de la tendencia bajista en el negocio residencial, que se ha dado la vuelta desde el boom de los últimos años”, opina la firma de análisis BPI en un reciente informe.

Se puede argumentar que la gran diversificación de Sacyr es precisamente Repsol. Pero cada vez más analistas son escépticos sobre la posibilidad de obtener algún tipo de sinergia con la petrolera. Y lo que es peor, continúa el escepticismo sobre sus perspectivas: JP Morgan asegura que la venta de YPF no va a liberar un valor significativo para Repsol y que, en cambio, se incrementará el riesgo de reinversión de esos ingresos, habida cuenta de las compras a precios excesivos que ha acometido la empresa en los últimos tiempos. Por eso, su objetivo es de 26 euros, por debajo de la cotización actual.



Artículos relacionados:
Empresas mal gestionadas (2): Sacyr