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15 junio 2007

Turbowarrants, CFDs y Certificados

Atentos a la nueva generación de productos apalancados que han aterrizado recientemente en el mercado español. Si Vd. no sabe lo que es un TurboWarrant, un CFD o un Certificado TwinWin aquí se lo explicamos todo (tanto lo bueno como lo malo ;-)).

TURBOWARRANTS
Los turbo warrants son un tipo específico de warrant, aparecido en 2001 en Alemania. Al igual que los warrants tradicionales, los turbowarrants pueden ser call o put. El nombre de turbo warrant se deriva del hecho de que presentan un potencial de beneficio y pérdida superior a los warrants normales.

Técnicamente un turbo warrant es un tipo de opción barrera. Las barreras en las opciones son niveles del subyacente que, sólo si son alcanzados, activan determinado suceso. En el caso del turbo warrant, si se toca el precio de barrera, el warrant desaparece, perdiendo todo valor. Por ello, el riesgo de un turbowarrant es muy alto, ya que ahora no sólo es importante el precio del subyacente, sino también su recorrido a lo largo del tiempo.

Dadas sus características, un turbowarrant presenta una vega (sensibilidad a la volatilidad) y una theta (sensibilidad al tiempo) bajas mientras que su delta (sensibilidad al movimiento del subyacente) es muy alta.

El primer emisor en España de este tipo de productos ha sido BNP Paribas, con una emisión de 16 turbowarrants sobre Ibex 35 en Abril de 2007, aunque ahora mismo ofrecen turbowarrants sobre una amplia gama de subyacentes. Tienen más información en www.productoscotizados.com

Veamos un ejemplo práctico de cómo funciona un turbowarrant: supongamos que creemos que el Ibex 35 va a seguir subiendo y que al vencimiento estará por encima de los 14.900 puntos. Si el índice baja de ese nivel, un warrant normal entraría en pérdidas pero después volvería a beneficios si el índice recuperara ese nivel. Sin embargo, un turbowarrant no ofrece esa posibilidad: si el Ibex 35 tocara los 14.900, el inversor lo pierde todo. Ya lo advierten en BNP Paribas: es el fórmula uno de la inversión, un producto extremo con un apalancamiento alucinante, reservado a los inversores más agresivos. De hecho, de las 16 emisiones lanzadas inicialmente, seis de ellas tocaron la barrera el primer día de negociación.

Curiosamente Société Générale intentó lanzar los turbowarrants hace cuatro años y acabó descartándolos. La razón fue que “añaden riesgo y no eliminan la volatilidad, con lo que son poco atractivos para el inversor particular”, según fuentes de esta firma. Sin embargo, los turbowarrants de Société Générale se diferenciaban de los de BNP Paribas en que la barrera no coincidía con el precio de ejercicio, de tal forma que retomando el ejemplo anterior, podríamos situar la barrera en nivel ligeramente por encima de 14.900, por lo que al inversor le quedaría una parte de su inversión al tocar la barrera y cancelarse el producto, con lo que no lo perdería todo. Además, quería que no tuvieran vencimiento, lo que eliminaba la volatilidad y el valor temporal –variables que afectan al precio de los warrants muy difíciles de controlar por los inversores-, cosa que sí tienen los de BNP. Pero, en ese caso, se habrían considerado certificados y tendrían retención fiscal, lo cual los descartaba.

Los turbowarrants pueden contratarse a través de cualquier broker ya que cotizan en Bolsa. El emisor tiene la obligación de dar liquidez con una horquilla máxima del 5% entre el precio de compra y el de venta, si bien en ocasiones añade un margen al precio teórico del turbowarrant, que es la ganancia que obtiene con el producto y que le sirve para cubrirse del riesgo de tener que cancelar el subyacente del producto a un precio superior (turbowarrants put) o inferior (turbowarrants call) al de la barrera.

En conclusión: apalancamiento extremo, horquillas desmedidas, incógnitas en la valoración del turbowarrant... sin duda, la mejor forma de limpiarnos la cuenta rápidamente, más que con los warrants.


CONTRACTS FOR DIFFERENCES (CFDs)
El tema de los CFDs ya lo vimos hace un par de años dentro de la serie Los Otros. Basta con recordar aquí que un CFD es un contrato de futuros sin vencimiento, generalmente con un apalancamiento de 10 a 1 y sin comisiones (tan sólo nos cargarán la horquilla), que replica el comportamiento de un subyacente.

Asimismo la operativa con CFDs genera intereses diarios, de tal forma que si estamos largos, comprados, se nos cargará en cuenta el tipo de interés interbancario de la divisa en que esté denominada la acción o índice sobre el que estemos operando; del mismo modo, si estamos cortos, nos abonarán en cuenta los intereses correspondientes. Ello se debe a que cuando compramos CFDs debemos pagar intereses por el dinero prestado por el broker mientras que cuando vendemos CFDs, estamos prestando el dinero obtenido por la venta al broker.

En el caso de Interdin Futuros, broker pionero en España en este tipo de productos, encontramos algunas peculiaridades si lo comparamos con otros brokers extranjeros que también ofrecen CFDs: por un lado aplican comisiones cobrando un 0.2% más cánones; además no admiten órdenes stop. Y para remate, tal y como señalan en su página web, en circunstancias muy extremas, el emisor de CFDs puede encontrarse sin cartera propia con la que cubrir las posiciones cortas de nuestros clientes. Por tanto se reserva el derecho de, temporalmente, cerrar la posibilidad de que nuestros clientes abran nuevas posiciones cortas en el caso de que se produzcan eventos extraordinarios sobre las acciones tales como anuncios de OPAs, fusiones, etc, o sobre el propio mercado. Normalmente se podrá operar a la baja sin problema, incluso en días de alta volatilidad en los mercados. La posible restricción temporal de abrir posiciones cortas no significa que no vaya a poder vender. Si Vd. está comprado siempre podrá vender, al precio oficial negociado en el mercado continuo, sin ningún tipo de restricción. Posiblemente lo que ofrece Interdin, aunque se denomine CFDs, no se parece demasiado a lo que ofrecen otros brokers con más experiencia en este tipo de productos.



CERTIFICADOS TWIN WIN
Recien llegados al mercado español, los certificados Twin Win son valores que replican un índice, una cesta de valores o un sector. Se trata de certificados con vencimientos de largo plazo (entre 3 y 4 años) en los que siempre que no se produzcan unas pérdidas que actúan como barrera a lo largo de la vida del certificado, el inversor siempre gana ya que las ganancias del índice se multiplican por 1.25 mientras que las pérdidas que se registren por encima de la barrera se cambian de signo y se multiplican por 0.40.

Posiblemente un ejemplo aclare un poco más su funcionamiento: supongamos que el DJ EuroStoxx está a 4500 y suscribimos un Certificado Twin Win con barrera 60% del valor inicial y participación al 100% por 100€. Ello significa que si el índice cae más de un 40% desde la fecha de suscripción participaremos al 100% de las pérdidas y ganancias que se produzcan en ese momento. En la fecha de vencimiento podemos encontrarnos con tres posibles escenarios:

o DJ EuroStoxx ha subido un 25%. En ese caso, ganaremos 125%*(125-100) = 31.25€
o DJ EuroStoxx ha bajado un 20%. En ese caso, ganaremos 40%*(100-80) = 8 €
o DJ EuroStoxx ha bajado un 45%. Participamos de las pérdidas del índice, perdiendo -0.45*100 = -45€.

Actualmente el único emisor de este tipo de productos en España es Deutsche Bank cotizando ocho certificados Twin Win en Bolsa. Asimismo en breve lanzará certificados Twin Win con Capital Garantizado (esto es, sin barrera), un certificado a 3 años que asegura el 100% del capital a vencimiento y que invierte en una cesta de índices ponderada compuesta por Dow Jones Eurostoxx 50, S&P 500 y Nikkei 225.

Pueden encontrar más información sobre este producto en http://www.x-markets.es/

En conclusión, si desea operar con un fondo de inversión con un ligero apalancamiento, sin duda ésta es una excelente opción.