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27 agosto 2007

Jim Cramer: el 'showman' que obligó a la Fed a bajar los tipos

Insolente, soberbio y exaltado, Jim Cramer, el comentarista de la CNBC, no deja indiferente ni a propios ni a extraños. A través de su programa Mad Money, en el que analiza el estado de los mercados y orienta a los ciudadanos en sus inversiones, ha revolucionado el periodismo económico audiovisual, creando un espacio sensacionalista en el que lo que parece que prima, por encima de todo, es el morbo por escuchar los ataques, contra todo y contra todos, de este antiguo gestor de hegde funds, que abandonó su carrera para dedicarse a su verdadera vocación: ofrecer espectáculo en los medios de comunicación.

De sobra conocido en toda la geografía norteamericana, Cramer ha cruzado el charco gracias a la crisis del mercado hipotecario, o mejor dicho, a los insultos que dirigió a Ben Bernanke y a la propia Fed, desde su plató, hace dos semanas. Hay quien dice que la decisión de la Reserva Federal de bajar los tipos de interés estuvo muy influida por aquel programa, mientras que para otros se trata de una decisión independiente, mera casualidad. Sea como fuere, lo que sí es cierto es que aquel incidente ha servido para engordar su fama y le ha permitido que periódicos de todo el mundo se hagan eco de sus soflamas incendiarias. Más de un millón y medio de descargas de su intervención en Youtube le contemplan.

"Bernanke no tiene ni idea de cómo están las cosas"

En plena crisis crediticia, con Wall Street cayendo a plomo y los inversores preocupados por el futuro de sus títulos y carteras, Cramer se erigió como el mesías del subprime crunch y lanzó toda su artillería pesada contra Bernanke.

De pie, sin chaqueta, y remangado por encima de los codos, dio a los espectadores una buena dosis de crispación. En poco más de cinco minutos vaticinó la muerte de los mercados financieros y acusó a la Fed de ser la única culpable de lo que está ocurriendo en la economía americana. “Bernanke no tiene ni idea”, gritaba casi fuera de sus órbitas el presentador, “ni idea, ni idea de cómo están las cosas ahí fuera”, mientras se balanceaba de atrás adelante haciendo aspavientos con los brazos.

“Bernanke está siendo académico y no es el momento de ser académico”, clamaba Cramer. “Es el momento de coger al toro por los cuernos: el mercado de renta fija se encuentra en su peor momento de los últimos 22 años y Bernanke no tiene ni idea”, defendía una y otra vez, mientras la presentadora intentaba calmarle y quitar hierro al asunto.

Los periodistas no comparten la ‘Cramer manía’

Especie de José María García de las finanzas, Jim Cramer ha conseguido, a base de gritos, críticas, insultos y amenazas, convertirse en el personaje norteamericano más polémico de la televisión. Hay quien lo llama ya “el jefe de las cheerleaders” del mercado financiero y son muchos los periodistas del sector los que denuncian las formas y hasta el fondo de sus recomendaciones, que perseguirían solamente engordar su cuenta personal de resultados.

El último medio en analizar la evolución de sus consejos, con el fin de abrir los ojos a los cerca de 100.000 espectadores que siguen cada noche su ‘show’, ha sido Barron’s, que asegura que las predicciones de Cramer son poco fiables y que sus opiniones sobre el estado del mercado, están llenas de contradicciones. De hecho, en abril, aseguraba que el Dow Jones galopaba hacia los 15.000 puntos y que no había nada que pudiera enturbiar esa carrera. Sin embargo, a principios de agosto, con el Dow rondando los 13.000 puntos, Cramer se daba golpes de pecho asegurando que ya lo había avisado.

Un ‘loco’ con mucho peso

Si bien es verdad que la imagen que tiene podría transmitir poca confianza entre los inversores, lo cierto es que los profesionales del mundo de las finanzas le respetan, y mucho. Y es que Cramer no siempre ha sido un seudo periodista voceras y de discutible educación. De hecho, en su tiempo, fue uno de los gestores de hedge funds más brillantes del mercado. Comenzó su carrera en Goldman Sachs, pero pronto montó su propio fondo, al que sacó una rentabilidad anual media del 24% durante quince años consecutivos.

Autor de numerosos libros en los que mostraría el camino para triunfar en Wall Street, poco a poco fue teniendo cada vez más presencia en prensa y medios. Así, participó en la fundación de TheStreet.com, uno de los primeros portales de internet especializados en inversiones en bolsa. En el año 2000 abandonó definitivamente su carrera como gestor de hedge funds para dedicarse a tiempo completo al periodismo.

La televisión le picaba, y mucho, aunque no conseguía encontrar un productor que apostara por su programa. Finalmente fue la CNBC la que puso toda la carne en el asador para crear un espacio en el que diera a la gente lo que busca: ideas claras, morbo y la posibilidad de ganar dinero. Y con ese lema nació Mad Money, la fórmula para enriquecer mediante consejos a los ciudadanos. Y aunque en la práctica no haya sido así y los “compra, compra, compra” y “vende, vende, vende” que caracterizan a Jim Cramer, apenas se hayan dejado notar en el mercado, ¿a quién le importa? El show debe continuar…