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22 agosto 2007

La crisis hipotecaria podría acelerar el cambio de ciclo español

Tras 10 años de bonanza económica y exponencial escalada de los precios inmobiliarios, la crisis hipotecaria en EEUU y la consiguiente merma de liquidez en los mercados exteriores aceleraría el cambio de ciclo en España, dijeron analistas y altos cargos del sistema financiero ibérico.

Según expertos, la percepción del riesgo de la banca española ha variado a raíz de la crisis en EEUU y ha endurecido los criterios para la concesión de nuevos préstamos.

"A la hora de conceder nuevos créditos hipotecarios, se aplican ahora criterios más estrictos, con la perspectiva de un sector que ha dejado de estar en auge", dijo el portavoz de la Confederación Española de las Cajas de Ahorros (CECA).

Este nuevo marco complica a las empresas y hogares españoles acostumbrados a financiar con deuda sus inversiones y gastos.

Hasta ahora, las familias han hecho oídos sordos a las advertencias de que el endeudamiento de los hogares superaba la renta disponible, pero al restringirse el grifo crediticio podría precipitarse la incipiente desaceleración del consumo, que en el primer trimestre del año cayó hasta el 6,0 por ciento frente al 6,8 por ciento del trimestre anterior.

"El encarecimiento de las condiciones monetarias comienza a preocupar por los elevados ratios de endeudamiento privado existentes", dijo Deloitte en un reciente informe sobre la economía española para agregar que una pérdida de la confianza de los consumidores repercutiría negativamente en el consumo.

Pero no sólo los hogares se enfrentan a un escenario más sombrío. Los obstáculos crediticios también podrían poner en peligro los planes orgánicos de crecimiento de la industria y algunas de las grandes operaciones corporativas en curso.

Pero el mayor peligro para la economía española no radicaría en el desenlace de las fusiones sino en un brusco descenso de la actividad constructora sin que paralelamente emerja en el escenario un relevo de este tradicional motor del crecimiento.

En este sentido, Héctor Martínez, analista de Venture & Finanzas, dijo en un reciente informe que la desaceleración en la construcción de nuevas viviendas - que el año pasado estableció un nuevo récord con el inicio de 800.000 pisos - conllevaría un significativo aumento del paro.

"Si se dejan de construir 250.000 viviendas al año, el paro subiría desde el 8 por ciento al 10,2 por ciento", dijo Martínez, asumiendo que se perderían dos puestos de trabajo en el sector de la construcción por cada casa que no se fabrica.

Sistema financiero solvente

No obstante, los expertos descartan que la crisis sufrida por algunas entidades estadounidenses contagie al sistema financiero español pese a la existencia de similitudes en la situación inmobiliaria de ambos países, entre ellas la burbuja inmobiliaria registrada en los últimos años y el fuerte endeudamiento de los hogares.

Pero contrariamente a EEUU, la banca española no se ha adentrado en el arriesgado negocio de las "hipotecas basura" y ha optado por provisionar los riesgos rubricados con hogares y empresas inmobiliarias.

"En España, las entidades financieras nunca han operado con hipotecas subprime", agregó el portavoz de la CECA, la patronal de las cajas de ahorros españolas, que han concedido más del 50 por ciento de las hipotecas existentes en España.

Según datos del Banco de España, pese a la subida de tipos durante los últimos dos años, la morosidad de la banca apenas roza el 0,7 por ciento de los préstamos concedidos, unos niveles mínimos que contrastan con el 4,2 por ciento de la mora en EEUU.

Descartado cualquier problema de solvencia, los expertos sólo ven necesarios que la banca española se prepare para una reducción de sus márgenes debido al cambio de ciclo y la contracción del negocio hipotecario.