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22 agosto 2007

Banco de Valencia, filial de Bancaja, es la entidad española más expuesta a la crisis inmobiliaria

Tras la miel de los dos últimos años, que ha permitido al Banco de Valencia prácticamente doblar su capitalización bursátil, la hiel puede estar esperando a la entidad levantina a la vuelta de la esquina.

Y es que el banco, cuyo principal accionista es Bancaja, se enfrenta a tiempos complicados. No sólo es la financiera española que acumula un mayor riesgo promotor (que, según algunas fuentes, podría alcanzar el 30% de su cartera total de préstamos), sino que éste está enormemente concentrado en Valencia y alrededores, donde Juan Bautista Soler, presidente del Valencia FC y uno de los operadores más activos en la zona, ya ha reconocido que el ritmo de actividad prácticamente se ha secado. Y lo que es peor: no espera recuperaciones significativas en los próximos 24 meses.

Las cifras hablan por sí solas. La cartera de créditos creció en el primer semestre del año un 37,5% respecto al 2006 mientras que las provisiones lo hicieron a niveles del 100%. Para muchos analistas es una clara señal de que el crecimiento de la cartera crediticia se ha realizado a expensas de la asunción de un mayor perfil de riesgo en la misma. Sin embargo, fuentes cercanas a la entidad señalan que la firma únicamente está buscando adecuar sus niveles de cobertura a la nueva situación del mercado, pues actualmente disfruta de un ratio de impagados que no llega al 0,5% del total de financiación otorgada.

Cotiza a 30 veces beneficios

Banco de Valencia, que concentra el 90% de sus sucursales en la comunidad valenciana y capitaliza 4.500 millones de euros, se ha convertido en los últimos meses en una de las entidades financieras más caras del universo europeo, al cotizar por encima de las 30 veces beneficios y a 3,5 veces su valor en libros, unos ratios que sólo se justificarían en caso de que el banco fuera objeto de una OPA. De hecho, la media del sector en Europa se sitúa por debajo de las dos veces valor en libros y de las 11 veces precio/beneficios.

Como siempre la evolución futura de compañía queda en manos de lo que ocurra con el sector inmobiliario español, cuya ralentización parece evidente. Sin embargo, da la sensación de que los tiempos de vino y rosas han llegado a su fin por lo que a la relación banca-promoción se refiere. “España está a salvo de una crisis financiera”, ha afirmado nuestro presidente. Precisamente por eso, habrá que andarse con cuidado.