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28 agosto 2007

Los asesores inmobiliarios coinciden en el cambio de ciclo: "El comprador tiene ahora la sartén por el mango"

Todo el mundo está convencido. El mercado inmobiliario ha comenzado un nuevo ciclo. Otra cosa bien distinta, sobre la que no hay consenso establecido, es saber hasta dónde llegará el reajuste y cuantas víctimas dejará por el camino. En este contexto de recesión, con el Euribor subiendo mes a mes, los principales beneficiados del estallido de la burbuja pueden ser aquellos compradores rezagados, con acceso a financiación, que no compraron en la cresta de la ola. Llega la hora de los prudentes.

“Hoy el comprador es el que tiene la sartén por el mango”, asegura un portavoz oficial de Tecnocasa, la primera firma de asesoría inmobiliaria con una red de más de 1.000 oficinas en todo el territorio nacional. “Ya no hay esa sensación de urgencia cuando se ve un piso”, explican desde las oficinas centrales de Barcelona. “Pueden hacerse hasta 20 visitas a distintos pisos, número que antes era inimaginable, ya que no se tiene la sensación de que esa casa vaya a venderse inmediatamente”.

Poco a poco, el mercado se ha ido dando la vuelta paulatinamente. “Hasta hace unos meses costaba convencer al vendedor de cuál era el precio de mercado”, explican desde Tecnocasa. El propietario mantenía la expectativa de que siempre podría obtener un precio superior por el fijado inicialmente para sacar al mercado su inmueble. Sin embargo, esta filosofía está cambiando a marchas forzadas en lo que va de año: lo que no se vende corre ya el riesgo de valer menos al día siguiente.

Este escenario viene refrendado cada vez por más indicadores, algunos de ellos muy reveladores. Hace sólo unos días se supo que la tasación de viviendas en el primer semestre ha descendido un 20%. Y tampoco sorprende que, cada vez más, los propios agentes del mercado alerten del deterioro en ciernes, como hizo la consultora inmobiliaria Roan recientemente al advertir de los esfuerzos comerciales extraordinarios para vender segunda residencia en la playa.

Cierre de oficinas

La crisis o pinchazo de la burbuja inmobiliaria está teniendo también consecuencias en el negocio de la intermediación. “La mayoría de los brokers inmobiliarias están cerrando oficinas. Ya no hay los negocios de años atrás y si se venden menos casas es lógico que haya menos intermediarios”, puntualizan desde Barcelona, sede central de la compañía. “Esta situación, como ocurre siempre, está sacando del mercado a los más pequeños”.

Aunque pueda resultar paradójico, desde Tecnocasa están convencidos de que un ajuste del ciclo inmobiliario como el que ha empezado “es ventajoso para los grandes. Antes los pisos casi se despachaban, como en la caja de un supermercado. Ahora, sin embargo, es necesario contar una gama de servicios más profesional, una cobertura mayor, lo que siempre es más fácil de ofrecer si se cuenta con una gran red de oficinas detrás”. Justo, un proceso similar al que puede ocurrir con las inmobiliarias.

Por si faltaran ingredientes, la crisis hipotecaria de EEUU puede acelerar el fin del "dinero barato" en España, según los expertos. Aunque puede que no haya "efectos directos" por la crisis en los bancos y constructoras españolas, tanto a éstas como a los ciudadanos les afectará un encarecimiento del precio del dinero, que contribuirá a la desaceleración del sector inmobiliario, un sector que ha tirado mucho de la economía española. Y todo puede ponerse más cuesta arriba si el BCE sigue subiendo los tipos.