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25 octubre 2006

Decálogo 'Por una nueva política urbanística y del territorio'

1 Recuperar la función social de la vivienda. Para ello, el partido propone reservar al menos el 25% del suelo residencial para vivienda protegida y apostar por el mercado del alquiler frente a la compra de casas.

2 Hacer ciudades habitables. No se propiciarán desarrollos urbanísticos sin servicios educativos, sanitarios y sociales necesarios.

3 Priorizar la rehabilitación y recuperación de barrios degradados frente a la construcción de otros nuevos.

4 Preservar el patrimonio natural. Salvar del proceso urbanizador los suelos especialmente significativos por su valor ecológico, paisajístico o cultural, así como los necesarios para reserva de futuro.

5 Reclamar a las comunidades que asuman su plena responsabilidad en la ordenación del territorio mediante la exigencia de Planes Territoriales Supramunicipales. Se persigue que dos poblaciones no compitan por ver quien crece más sino donde se vive mejor.

6 Establecer límites al crecimiento urbano. Dichos límites se fijarán en función de las demandas económicas y demográficas reales y potenciales de la localidad; la capacidad de absorber el crecimiento y la dotación y capacidad de los servicios e infraestructuras existentes y el medio en el que se desarrollará.

7 Perseguir las recalificaciones indiscriminadas de suelo y dar carácter absolutamente excepcional a dichas recalificaciones de suelo no urbanizable; y acompañarlas de revisión del Plan General.

8 Transparencia informativa, sometiendo a información pública todos los instrumentos de ordenación y gestión urbanística.

9 Los beneficios de las recalificaciones deberán revertir en la sociedad en su conjunto y no en unos pocos.

10 Cumplimiento escrupuloso de la legalidad. Potenciar medidas para luchar contra las prácticas ilegales: nuevas fiscalías, unidades de las fuerzas de seguridad especializadas.

La Ejecutiva socialista acordó también ayer que el PSOE expulsará de su militancia a cualquier persona 'sobre quien recaigan indicios racionales de criminalidad o de estar implicados en delitos urbanísticos'. Precisó que, en el caso de que estas personas ostenten algún cargo, 'se les exigirá la dimisión' y si no, 'tampoco se les permitirá formar parte de las listas electorales'. Además, animó al PP a que haga lo mismo.

Mi comentario: Las cinco primeras medidas las veo muy bien; las otras cinco me parecen poco concretas y de escasa utilidad. En todo caso, ya sabemos que el problema con el urbanismo no es la política del PSOE ni la del PP, sino el nido de sinvergüenzas que están en el cotarro. Pero ya que han sacado el decálogo, podemos (y debemos) utilizarlo para tirarselo en cara, cuando el sinvergüenza en cuestión sea socialista.