Google
 

18 mayo 2007

Ciutadans, guerra de poder

“Los métodos de Albert Rivera no gustan”. Así de contundente se muestran diversas fuentes de Ciutadans consultadas por El Confidencial tras la noticia de que altos cargos de este partido dejaban sus responsabilidades por desacuerdos con el actual rumbo de la formación. “Rivera quiere controlar todo, es desconfiado y se ha rodeado de una guardia de corps que controla hasta el último detalle. Pero son mediocres y no tienen experiencia en pilotar una nave como ésta”, señala otra fuente.

De momento, el secretario general, Antonio Robles, ya envió una carta al presidente, Albert Rivera, anunciándole que dejaba el cargo después de las elecciones municipales. “La noticia se hizo pública antes de los comicios por culpa de una pataleta de Mario Acosta, responsable de Ciutadans en Sevilla. Estaba enojado porque no se le había dejado presentarse a las elecciones y, visto lo visto, no nos podemos fiar de él porque trata todos los temas con demasiada frivolidad”, señala un miembro de la formación.

La chispa que provocó el último encontronazo entre Rivera y Robles, según ha podido saber El Confidencial, fue una reestructuración que preparaba el secretario general para dotar de una mayor efectividad al partido. En su ausencia, Rivera reunió a la Ejecutiva y lo desautorizó, por lo que Robles decidió presentar la dimisión. Desde algunos sectores de Ciutadans se critica a Rivera por su “inexperiencia, porque es muy joven”, aunque las razones de fondo se deben a que “la organización es un desastre y no podemos seguir así si queremos ser un partido grande”.

El pasado miércoles, después de que Acosta hiciese pública la retirada del secretario general, Rivera llamó a éste y le pidió que hiciese una rueda de prensa para desmentir la dimisión, aunque Robles no pudo negar lo evidente: la carta que había enviado a su presidente el 4 de abril y cuyo contenido ya se había filtrado.

Lo grave, sin embargo, es que todo esto haya ocurrido en plena campaña electoral. “Esto da una idea de la inexperiencia de los dirigentes del partito. A nadie en su sano juicio se le escapa de las manos una crisis así en plena campaña. Y los impulsores están muy preocupados, tanto Arcadi Espada como Francesc de Carreras, que se están dejando la piel en esta campaña”, señalan en el partido.

Tensión en el Parlamento

La crisis, no obstante, viene de lejos. A la semana siguiente de presentarse públicamente como partido en un gran acto, el organizador del mismo presentó su dimisión por divergencias con Arcadi Espada en cuanto a control del aparato de Ciutadans. Sin embargo, el tema es mucho más grave en estos momentos, según ha podido conocer este diario: la relación entre los tres diputados que tiene en el Parlamento catalán es tensa. “Rivera quiere acaparar todo el protagonismo y tiene una corte de aduladores que tensan la situación. Nadie discute la valía de ese chico, pero, si continúa así, el proyecto de Ciutadans se irá a pique”, dice una fuente del partido. Y otra resume aún más la situación: “En estos momentos hay un cierto desencanto con Rivera y los suyos”.

Un problema añadido fue la formación de las listas para estas elecciones municipales. La mayoría de ellas fueron decididas a dedo por el entorno más próximo a Rivera y eso no ha sentado nada bien en las estructuras del partido. Tanto es así que el responsable de la campaña electoral, el ex socialista Julio Villacorta, dimitió esta semana como responsable de la misma. La excusa oficial fue que, al ir de número tres en la candidatura de Barcelona, tiene que centrarse en su propia campaña. Pero la razón de fondo es el descontento con los métodos que se están utilizando desde la cúpula de Ciutadans.