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01 junio 2007

La burbuja de liquidez y del precio de los activos

Hay veces que por mucho que uno se empeñe en explicar una cuestión, otro lo hace mucho mejor. Es lo que me ha ocurrido leyendo uno de los comentarios de Breaking Views del Wall Street Journal del pasado viernes. En él, el autor habla de la burbuja de liquidez y del precio de los activos. Suscribo íntegramente el discurso, aun a riesgo de equivocarme. Recojo los párrafos principales.

Exceso de liquidez. Una de las medidas de la liquidez del sistema son las reservas agregadas de los bancos centrales. En los últimos diez años dichas reservas se han multiplicado casi por cuatro y suponen el doble respecto al Producto Bruto a nivel global. La causa de esa expansión monetaria hay que buscarla en las políticas monetarias laxas de la mayor parte de las economías del mundo desarrollado. De hecho el acumulado M3 de oferta monetaria ha crecido al 10% anual en Estados Unidos en los últimos 12 años, cifra que crece hasta el 13,8% si tomamos el conjunto de dichos bancos centrales. Con esos crecimientos el sistema es, de todo, menos estable.

El exceso de liquidez no se ha trasladado a la inflación de bienes. Dicho aumento de la masa monetaria habría producido inflación en circunstancias normales. Sin embargo, en esta ocasión, ha coincidido con una revolución tecnológica (y una apertura de fronteras, cabría añadir) que han minorado los costes de producción. En el pasado revoluciones de esta naturaleza trajeron similares consecuencias. La inflación de bienes se ha mantenido estable alrededor del globo, salvo excepciones puntuales.

Sin embargo sí que ha provocado una inflación en el precio de los activos financieros. El incremento masivo de la masa monetaria sí ha provocado inflación el precio de los activos financieros y que los beneficios ligados a los mismos se hayan disparado. Pero nada sugiere que esos cambios vayan a ser permanentes. Son una alteración puntual derivada del exceso de liquidez. Cuando concluya podemos ver un colapso en los precios y una recesión a nivel global.

El riesgo está ahí. El impacto de una posible crisis no afectará a un solo país y Greenspan, mientras tanto, uno de los principales artífices de la burbuja de liquidez verá lo tarde que llegan sus advertencias. No tendrá donde esconderse