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28 junio 2007

Los traders del Santander aconsejan comprar Sovereign ante el previsible fracaso de la ‘operación ABN’

A rey muerto, rey puesto. Las cosas se complicaron extraordinariamente ayer para el intento de compra del ABN Amro por el consorcio de Santander, Royal Bank y Fortis. Ante el aumento de las probabilidades de que finalmente fracase, los propios traders del banco español empiezan a recomendar a sus clientes tomar posiciones en el norteamericano Sovereign, casi seguro ‘plan B’ de Emilio Botín.

Las malas noticias sobre ABN vinieron de la recomendación del abogado general al Tribunal Supremo holandés para que permita el acuerdo de venta de su filial norteamericana LaSalle al Bank of America. Esta venta, inicialmente bloqueada por un tribunal de Amsterdam, es una condición incluida en el acuerdo de fusión de ABN con Barclays, que ahora tiene todas las papeletas para salir adelante. En consecuencia, dificulta extraordinariamente la contraoferta del consorcio del Santander, puesto que el principal interés del Royal Bank es precisamente LaSalle.

Aunque no todo está perdido, los mercados siempre van un paso por delante. Si Santander se queda sin ABN, tendrá que buscar otro destino para la enorme liquidez que ha reunido mediante la venta de Sanpaolo (1.206 millones de euros), la ampliación de capital más la emisión de convertibles (9.000 millones) y, por supuesto, la megaoperación inmobiliaria por la que venderá todos sus edificios en España (4.000 millones): en total, 14.204 millones.

¿Cuál es el destino más probable de este dineral? Los propios traders del banco cántabro lo tienen claro: Sovereign. Un informe al que ha tenido acceso El Confidencial sugiere que “quizá podría ser un buen momento para comprar Sovereign, sobre el que circulan rumores desde hace tiempo de que el Santander lanzará una oferta por el 75% que todavía no posee”.

OPA interrumpida por ABN

No se trata sólo de la opinión de un operador. Según fuentes conocedoras de la operación, el consejo del Santander ya había aprobado en marzo lanzar esa OPA sobre el 75%, pero la interrumpió cuando surgió la oportunidad del ABN Amro; una oportunidad que no podía rechazar desde el punto de vista estratégico, puesto que le permitiría ser líder en Brasil y tener por fin una presencia relevante en Italia a través de Antonveneta.

De hecho, Santander ya había dado varios pasos para preparar la OPA sobre Sovereign: la sustitución de Botín por Alberto Sánchez en el consejo del banco norteamericano (un hombre de corporate para mirar bien los números); el bonus de 6 millones para asegurarse la fidelidad del consejero delegado, Joseph Campanelli; y el levantamiento del blindaje que impedía a un accionista pasar del 25%, aprobado en la junta de accionistas del 3 de mayo.

Las cifras salen de sobra: el 75% del Sovereign supone, a los precios actuales, 7.785 millones de dólares (unos 5.780 millones de euros). Es decir, le bastaría con la operación inmobiliaria y Sanpaolo, y no necesitaría acometer la emisión de convertibles ni la ampliación de capital. O viceversa.

Además, las fuentes citadas añaden que los acontecimientos pueden precipitarse, puesto que Botín quiere aprovechar la actual debilidad del dólar (en torno a 1,35 por euro) y teme una recuperación del ‘billete verde’ que encarecería notablemente la operación.

Finalmente, uno de los grandes atractivos del Sovereign es que no tiene riesgo en los créditos ‘subprime’, ahora que vuelven a las primeras páginas por los problemas de los hedge funds de Bear Stearns. El banco que persigue el Santander vendió hace meses su cartera de créditos dudosos, como ha hecho recientemente BBVA en España

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