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19 octubre 2007

Anuncian pacto para proteger los derechos de autor en la red

Los gigantes de la comunicación norteamericanos, entre los que destacan Viacom, Walt Disney y Microsoft, acordaron hoy aplicar una serie de directrices para proteger los derechos de autor en Internet.

Las empresas, entre las que también figuran los canales estadounidenses CBS y NBC, además de Fox y la red social MySpace, alcanzaron un pacto por el que se comprometen a aplicar la tecnología necesaria para eliminar los contenidos que atentan contra los derechos de autor en Internet.

Los participantes en el pacto han destacado la importancia de la red como lugar de creación y de intercambio de obras audiovisuales, un sector en el que se centran buena parte de sus iniciativas, aunque entre las empresas de comunicación firmantes no figura Google, propietaria de la mayor página de intercambio de vídeo YouTube.

Según un comunicado emitido por Viacom, los gigantes de la comunicación pretenden así seguir innovando en los contenidos que ofrecen en línea, entre los que destacan los desarrollados por los propios usuarios, pero 'respetando siempre la propiedad intelectual de los propietarios de ese contenido'.

'La colaboración entre todos nosotros y la ayuda de las nuevas tecnologías pueden allanar el camino hacia un mayor crecimiento en la disponibilidad de vídeos en la red de modo que sea bueno para los consumidores y los propietarios de los derechos de autor', aseguró en el mismo comunicado el presidente de Walt Disney, Bob Iger.

Las directrices que han acordado aplicar cuentan con el objetivo de llevar a la destrucción el material ilegítimo que los usuarios hayan podido introducir en la red y de bloquear cualquier material de este tipo antes de que el público tenga acceso al mismo.

Las empresas han asegurado que lucharán contra la piratería en la red eliminando asimismo de sus páginas web cualquier enlace que lleve a portales electrónicos dedicados al intercambio de material pirateado.

Los responsables del pacto reconocen la importancia que juega la red como lugar de intercambio de creaciones audiovisuales, algo que, al mismo tiempo, aseguran que ha multiplicado el número de delitos contra los derechos de autor.

'Estos principios son un paso muy importante para establecer Internet como una gran plataforma para el contenido audiovisual, una que permita innovar y preservar iniciativas para todos los creadores, grandes y pequeños, respetando los derechos de autor', aseguró en el comunicado el consejero delegado de Microsoft, Steve Ballmer.

Mi comentario: Esto huele que apesta a chanchullo para manipular Internet, con la excusa de proteger los derechos de autor lo que pretenden es meter la censura donde quieran.

14 junio 2007

La Comisión de Administración Pública del Senado recorta los derechos digitales de los ciudadanos

Entre las enmiendas propuestas se encontraban algunas presentadas por los grupos Mixto, integrado por IU y BNG, y Entesa Catalana del Progrés (PSC, ERC, ICV) que eran apoyadas por las principales organizaciones sociales dedicadas a la fomentar la creación, uso y difusión de las nuevas tecnologías. En contra de los principios defendidos por estas organizaciones se posicionaron principalmente PP y PNV.

Así, las referidas enmiendas aseguraban tres derechos básicos de los ciudadanos:

El primero y más importante es, en consonancia con el Artículo 14 de la Constitución, el derecho a no ser discriminado por razón del tipo de hardware y software que cada ciudadano decida usar para comunicarse con las administraciones públicas. Para ello se establecía que las administraciones públicas deben siempre usar los llamados legalmente "estándares abiertos" (públicos) a la hora de comunicarse con la ciudadanía. Esto es, aquellos estándares públicamente conocidos que están libres de cualquier restricción legal o atadura tecnológica, de forma que cualquier empresa o ciudadano puede libremente usarlos. Desgraciadamente, la mayoría de la Comisión formada por PP y PNV, lejos de aceptar esta línea de trabajo garantista, adoptó justo la contraria, la que restringe o anula los derechos de la ciudadanía. Más concretamente, la enmienda 19 al artículo 4, aprobada por dicha Comisión, viola este derecho. También lo viola la eliminación de la definición de "estándar abierto" producto de la enmienda 21.

Es absolutamente inaceptable e inconcebible en un país democrático que para que un ciudadano pueda ejercer derechos y obligaciones sea obligado por su administración a ser cliente de empresa alguna concreta. Recíprocamente, tampoco es aceptable ni económicamente justificable que una Administración Pública esté obligada a adquirir una marca concreta para atender a los ciudadanos. Para cumplir ambas condiciones con neutralidad se necesitan formatos y protocolos que así lo permitan, y esos sólo son los denominados estándares abiertos.
Así, de no aprobarse la enmienda nº 6 el Estado quedará en situación de cliente cautivo de una multinacional concreta con el consiguiente sobrecoste y derroche del erario.

La segunda gran demanda de derechos tiene que ver con el software, y en general el conocimiento, que se produce para satisfacer las necesidades de nuestras entidades públicas y que es pagado con los impuestos de los contribuyentes.

La propuesta de enmienda que daba esta garantía establecía que todas las Administraciones Públicas compartieran el software del que son propietarias con una licencia que permitiese a cualquier otra entidad pública, ciudadano o empresa su uso para cualquier propósito, su copia, modificación y redistribución con o sin cambios, siempre que las obras derivadas mantuviesen esa misma licencia.

El software es la infraestructura que más impacto tiene hoy día en la economía y es necesario ponerla a plena disposición de todos ya que, además, todos la pagamos. Sin embargo la Comisión ha decidido en contra de este derecho también, al rechazar la enmienda 12 que así lo garantiza.

El tercer derecho que se reclama es que cualquier ciudadano debería poder auditar el código fuente, esto es, cómo funcionan internamente los programas que ejecutan sus trámites administrativos. Desgraciadamente también a caído ese derecho fruto del pacto PP+PNV. Esa era la función que cumplía la enmienda nº2 también rechazada.

Pero los ciudadanos tenemos derecho a saber que se hace exactamente con nuestros propios datos. ¿Cual es el procedimiento que se sigue? ¿A dónde van? ¿De dónde vienen? ¿Quién los ve? ¿Para qué son usados?... Tenemos derecho a auditar de que no se haga nada que no esté previsto en las leyes, que no se manipulen inadecuadamente, aunque sea de forma inadvertida. Tenemos derecho a esa garantía y no se satisface suficientemente con la mera promesa acerca de que algún organismo lo controlará tal y como ha decidido la mayoría en la Comisión.

Así, la mayoría formada por PP y PNV en la Comisión de Administración Pública, en representación del resto de sus compañeros de grupo, ha decidido que no, que los ciudadanos no debemos tener esos derechos.

Pero las asociaciones más representativas de mundo digital español exigimos que, en el Pleno del Senado del día 7 de junio, cada senador vote por otorgarnos derechos por ley. Y esto lo exigimos por la simple y afortunado peso de poder o no votarlos mediante listas abiertas en breves meses.

Igualmente, esperamos también que los diputados del Congreso tomen buena nota de lo que pedimos los ciudadanos a través de sus colectivos más representativos y dinámicos en materias digitales: que lleven a cabo la ratificación de esos derechos cuando les llegue de vuelta esta propuesta de ley. Será sin duda la mejor forma de estimular la participación y valoración de nuestros representates y partidos políticos.

04 abril 2007

EMI y Apple se alían para vender música 'online' sin anticopia

El acuerdo con iTunes permitirá que la música comprada a través de esta tienda en la red se reproduzca en cualquier aparato y no sólo el iPod como hasta ahora. La música sin DRM será de mayor calidad y se venderá a un precio más elevado (1,29 euros) que la que tenga DRM (0,99 euros), algo que se conserva como opción. En cuanto a las canciones ya descargadas con protección, iTunes permitirá cambiarlas al nuevo formato.

Nicoli, el primer ejecutivo de una gran discográfica en dar la razón (y el primer contrato) a Jobs, decía que creía que ofreciendo a los consumidores la oportunidad de comprar mejor calidad y escuchar música en la plataforma o aparato que ellos quieran 'subirán las ventas' en este formato.

Es algo que cree Jobs, quien en su ensayo explicaba que los DRM no son necesarios porque el 90% de la música que se vende en el mundo, es decir los CD, no lo llevan. Este software se creó por las discográficas para impedir la piratería musical a la vez que se legitimaba la compra de música en la red, eso sí, con serios controles que impiden la compatibilidad de los aparatos de reproducción con distintas tiendas en internet, entre otras cortapisas.

13 marzo 2007

¿El fin del DRM en la música?

Los recientes llamamientos de los creadores de iTunes e iPod a abandonar los sistemas anticopia ponen de manifiesto la incoherencia de los mismos desde el punto de vista mercantil

En una carta abierta titulada 'Pensamientos sobre música', Steve Jobs, cerebro de Apple, ha publicado un cuidadoso análisis sobre el mercado de la música online, los DRM (sistemas de protección de copia ) y su propia empresa en el que se compromete a abandonar dichos sistemas de protección si las grandes compañías discográficas se lo permiten. ¿Es el final del DRM? Marta Peirano
Febrero de 2007

FairPlay: ¿Apple juega sucio?

Dos acontecimientos sorprendentes han tenido lugar en Apple en las últimas semanas. El primero es que Apple Inc. y Apple Corps. (el sello de los Beatles) han cerrado una disputa legal de treinta años por el derecho a utilizar una manzana mordida como logo en el mercado de música. El segundo, que Steve Jobs ha declarado públicamente que su sistema de protección de copia (DRM) no funciona y que está dispuesto a eliminarlo de su tienda de música online en cuanto las discográficas se lo permitan.

La primera sorpresa es más inesperada que relevante y afecta principalmente a los fans de los Beatles. Después de un largo litigio que comenzó en 1976, Apple podrá seguir usando su emblemática 'Granny Smith' con el mordisco a la derecha y sus usuarios podrán descargar cualquier canción de los Beatles desde el iTunes Music Store. "Adoramos a los Beatles", comentó Jobs, "y ha sido doloroso estar en malos términos con ellos por culpa de las marcas".

Bien está lo que bien acaba; probablemente lo celebren con un iPod especial Beatles al estilo del iPod U2. La segunda sorpresa es mucho más importante, porque afecta directamente al mercado de música online y a los derechos más fundamentales del consumidor.

Aunque se titula "Thoughts on music" (reflexiones sobre música), las 'reflexiones' de Steve Jobs no giran en torno a la música sino a los sistemas de gestión de derechos digitales. El DRM es un conjunto de tecnologías diseñado para proteger canciones, películas, libros digitales y cualquier archivo digital con Copyright de ser copiado, descargado, intercambiado o distribuido sin 'pasar por caja' (es decir, sin remunerar al autor de la obra a través de las preceptivas entidades de gestión).

Estos sistemas de protección de copia han levantado una fuerte controversia en los últimos años por el modo en que limitan la privacidad y la libertad del usuario, muchas veces sin su conocimiento, facilitando información privilegiada sobre sus actividades u obligándole a utilizar determinado tipo de hardware o software.

FairPlay, el DRM de Apple, es de los segundos. Explicado de manera sencilla, todas las canciones de iTunes Music Store contienen una pista codificada. Para reproducir una canción, el usuario necesita una llave personalizada que se genera de manera automática en el momento de la compra y un software específico que viene en todos los iPod. Los problemas que plantea FairPlay son de dos tipos; el primero, que el usuario no tiene los derechos que le corresponden sobre el producto que ha comprado.

El segundo, que el software integrado en las canciones es un código cerrado propiedad de Apple y no se puede descodificar en un reproductor que no sea de la casa (es decir, un iPod). La empresa ha recibido innumerables críticas, demandas y presiones por parte de las asociaciones de consumidores y de varios gobiernos europeos para que abandone el sistema o licencie su DRM a terceros, abriendo el mercado para que otros fabricantes de reproductores pueda competir con el iPod.

El caso más notable ha sido el ultimátum del gobierno noruego: Apple tiene hasta octubre de 2007 para licenciar FairPlay a terceros o librarse del sistema por completo. Si no lo consiguen, iTunes Music Store será ilegal en Noruega.


Las 'reflexiones sobre música' de Steve Jobs

En su carta, Jobs ha querido dejar claro que el DRM es una imposición de la industria discográfica y no una elección de su empresa. Con su tienda de música online, Apple funciona como intermediario entre los usuarios y cuatro multinacionales que controlan el 70% del mercado de música en el mundo. Las 'Cuatro Grandes' son Universal, Sony BMG, Warner y EMI.

Por contrato, Apple se compromete a proteger el producto de las 'Cuatro Grandes' (en este caso, música) de aquellos que quieren utilizarlo y distribuirlo sin pagar. El sistema de protección de copia de Apple permite a los usuarios copiar las canciones en un número ilimitado de CDs, reproducirlas en un máximo de cinco ordenadores simultáneamente y en un número ilimitado de iPods. El problema es que dicho sistema obliga a los usuarios de iTunes a comprar los 'gadgets' de la casa, iPod Shuffle, iPod Nano y, en el futuro, el iPhone.

Desde su punto de vista, ese problema no es exclusivo de Apple. Aquellos que compran música, explica Jobs, en la tienda de Microsoft tienen que escucharla en un Zune (el reproductor de Microsoft) y aquellos que compran música en Connect, la tienda de Sony, tienen que utilizar un reproductor de Sony.

Además, cualquiera de estos reproductores reproduce música sin DRM. Al final de 2006, asegura Jobs, se habían vendido un total de 90 millones de iPods y dos millardos (mil millones) de canciones a través de iTunes Music Store; una media de 22 canciones por cada iPod. Si el modelo más popular de iPod puede contener hasta 1000 canciones, eso significa, argumenta el CEO de Apple, que sólo el 3% de las canciones que escuchan los usuarios del Ipod provienen de la tienda corporativa.

El 97% restante es música sin protección de ningún tipo, bien copias privadas de CD's originales, bien copias adquiridas en una tienda que vende música sin DRM. Estas cifras, concluye, demuestran que los usuarios del iPod no están atados a la tienda de Apple, por lo que no se puede hablar de abuso de ningún tipo. Esto resulta confuso y contradictorio: nadie acusa al iPod de obligar a los usuarios a comprar musica en iTunes, es exactamente al revés.

Al final de su carta, el CEO de Apple propone tres soluciones al 'problema' DRM: mantenerlo tal como está y dejar que las tiendas compitan por ofrecer los mejores productos, protegidos o no; licenciar FairPlay a terceros para que la música de iTunes sea compatible con otros reproductores o, finalmente, eliminar FairPlay. Apple podría seguir como hasta ahora y abrir la licencia de FairPlay no le parece practicable. Considerando el escaso éxito de la tecnología DRM, Jobs concluye que lo mejor sería eliminarla por completo del sistema: "El DRM no funciona y jamás funcionará para evitar la piratería".

Vender canciones completamente libres de protección no cambiaría el problema pero daría libertad al usuario y sería beneficiosa para el mercado en general, que estaría abierto a nuevos jugadores competentes.


El diablo está en los detalles

Las palabras de Steve Jobs han levantado un gran revuelo en el sector. Jobs insiste en que su sistema de protección es una imposición de las compañías discográficas de la que Apple prescindiría con gusto. Y esa afirmación, que hace un año sería del todo cierta, hoy es verdad sólo a medias. La prueba más determinante es la existencia de eMusic.

A diferencia de iTunes Music Store, eMusic no representa a las Cuatro Grandes sino al gran resto: más de 13.000 sellos independientes con pies en todos los géneros. Desde su lanzamiento en 2003, eMusic ha triplicado su número de suscriptores y, aunque va muy a la cola de iTunes (12% del mercado frente al 60% de Apple), se ha colocado en el segundo puesto del mercado gracias a una decisión: todas las canciones que venden están libres de DRM.

Cualquier canción que se compra en eMusic puede ser reproducida cómo, cuándo y donde el usuario crea conveniente. Es suya: la puede copiar, mover de un ordenador a otro, reproducir en todos los dispositivos del mercado y grabar en cualquier CD todas las veces que quiera. Muchas de las canciones que vende eMusic se pueden comprar en iTunes Music Store, pero en la tienda de Apple están protegidas y en eMusic, no.

EMusic es legal. Terry McBride, director ejecutivo de Nettwerk Music (representante de artistas como Barenaked Ladies y Avril Lavigne) explicaba hace un mes en el New York Times que un gran sector de la industria discográfica está abandonando el DRM. Inicialmente, contaba McBride, los artistas exigieron a Apple que usara un sistema de protección de copia, pero ya no.

Su grupo se ha dado cuenta que imponer software de protección de copia no soluciona su principal problema y tiene muchos y muy molestos efectos secundarios; por eso las canciones de su catálogo se pueden comprar en eMusic sin protección de ningún tipo. "En este momento", decía McBride, "el uso de DRM favorece únicamente los intereses de Apple".

McBride tiene razón en una cosa: iTunes Music Store podria vender dos millones de canciones sin protección, que es el número de canciones que ofrece eMusic. Ahora bien, sus declaraciones no tienen en cuenta que hoy en día iTunes tiene más de cuatro millones de canciones disponibles gracias al apoyo de las 'Cuatro Grandes' de la industria musical, que no parecen dispuestas a cambiar de política respecto al DRM. Y vender música sin DRM equivaldría a romper el trato con ellas.


Las 'Cuatro Grandes', a favor del DRM

Warner ha sido la primera gran compañía en rechazar públicamente la sugerencia del presidente de Apple como "ilógica y sin mérito alguno". Edgar Bronfman, director ejecutivo de la empresa, ha calificado la intervención de Jobs de contraproducente y ha manifestado su intención de continuar protegiendo su producto "del mismo modo que los programadores y los estudios de cine protegen su propiedad intelectual".

Emi, que lanzó el disco de Norah Jones el pasado noviembre en formato MP3 y dice estar satisfecha con los resultados, no se ha pronunciado oficialmente, pero parece la única grande dispuesta a abandonar el DRM.

La Asociación de Discográficas Americana (RIAA), por su parte, ha decidido ignorar la propuesta final de Jobs y presionar para que escoja la segunda vía: licenciar FairPlay. "La oferta de Apple de licenciar FairPlay con otras compañías", han dicho fuentes de la RIAA en un comunicado dos días después de la carta de Jobs, "es un cambio bienvenido y sería una gran victoria para los fans, los artistas y los sellos. Ha habido mucho interés por licenciar el DRM de Apple. Esto permitiría la interoperabilidad que le hemos estado pidiendo durante mucho tiempo."

La RIAA quiere que Apple siga el ejemplo de Microsoft, que ha licenciado su 'Windows Media DRM' para que las canciones descargadas de MSN Music (ahora Zune/Real Rhapsody) se puedan escuchar en reproductores distintos de Zune. Pero Jobs argumenta que, si bien licenciar FairPlay sería ventajoso para su empresa (que ganaría un dinero extra alquilando FairPlay), a la larga sería una pérdida de tiempo y de dinero para todos.

Los argumentos de Jobs

Para que un sistema de protección de copia sea efectivo, explica, tiene que ser secreto y cuantas más personas sepan el secreto, menos secreto es. Por otra parte, una vez el secreto se ha roto, actualizar el sistema con uno nuevo es una operación difícil de coordinar entre tantas empresas distintas con dispositivos distintos.

Jon Lech Johansen, un hacker internacionalmente conocido entre otras cosas por haber sido el único capaz de romper el código de FairPlay, ha rechazado este argumento bajo la premisa de que el 'secreto' de Microsoft no ha sido descubierto más veces que el de Apple a pesar de que ha sido licenciado con docenas de compañías. Jobs podría contestar diciendo que Microsoft tiene un cuarto de las canciones de iTunes y prácticamente ningún usuario. ¿Quién querría hackearlo?

No es la primera vez que Jobs tiene un encontronazo con las 'Cuatro Grandes'. Hace dos años les llamó codiciosos por exigir que iTunes Music Store subiera el precio de algunas de sus canciones. Estas refriegas públicas, sin embargo, le vienen mejor a Apple que a la maltrecha industria del disco, y hay quien le acusa de querer convertirse en el 'héroe'.

"Creo que no le gusta ser el malo", ha dicho John Kennedy, director ejecutivo de la IFPI , "y los noruegos le están dando y él la toma con nosotros". El gobierno noruego ha agradecido a Jobs que afronte el problema, pero también le ha dicho que no le dé la vuelta a la tortilla y que asuma la responsabilidad de su negocio: es iTunes Music Store quién ofrece el servicio y por tanto tiene la responsabilidad de ofrecer un producto válido a sus clientes.

Steve Jobs no es el primer empresario que reconoce la inutilidad del DRM, pero sí es el primero con el poder suficiente sobre la industria como para acelerar el cambio. En un mes y medio, Apple tiene que renovar su contrato con las discográficas y todas las condiciones se tendrán que renegociar.

Con iTunes Music Store cubriendo el 60% del mercado de música digital y el iPod rompiendo records de ventas, Jobs está en una posición fuerte pero, en lo que respecta al DRM, lo podría estar más. "Quizá aquellos que no están contentos con la situación", ha dicho, "deberían redirigir sus energías a persuadir a las discográficas de que vendan su música sin DRM". Si consigue levantar a la opinión pública y provoca un debate sobre la necesidad del DRM, es posible que pueda imponer su voluntad sobre la de sus socios. No sería la primera vez.


Ojo con las Cifras

La relación entre las cifras de venta de iPods y las canciones de iTunes Music Store también merecen un momento de reflexión. Steve Jobs hace las cuentas sobre 90 millones de iPods, la cifra total de reproductores vendidos desde el lanzamiento del iPod en el 2001. Con una expectativa de vida de tres a cuatro años y baterías no reemplazables, es de esperar que algunos de esos iPods estén durmiendo el sueño eterno, sin hablar del porcentaje habitual de productos defectuosos, por lo que en realidad la media de canciones de iTunes por iPod sería superior a un 3%.

Pero, aun en el caso de que se acepten tales cifras, hay otra cuenta que Jobs no ha hecho. Si el iPod más popular (5 Gigabytes) tiene una capacidad de mil canciones e iTunes las vende a 99 céntimos de euro, llenar un reproductor de música cuesta a su portador casi mil euros. Si cuatro de cada cinco canciones compradas legalmente en la Red vienen de iTunes Music Store y sólo constituyen el 3% del total, es evidente que la mayoría de las canciones que escuchan los usuarios del iPod han sido descargadas ilegalmente de la Red. Y eso no puede servir de argumento para el mercado porque está fuera de los márgenes del mercado. Es trampa.

19 febrero 2007

DRM en Windows Vista

DRM en Windows Vista

Por Bruce Schneier

Windows Vista incluye un lote de "funcionalidades" que usted no desea. Estas funcionalidades hacen a su ordenador menos confiable y menos seguro. Harán a su ordenador menos estable y lo harán funcionar más despacio. Causarán problemas de soporte técnico. Podrían incluso requerir que usted actualizase algunos de sus periféricos y el software de que ya dispone. Y esas funcionalidades no harán nada útil. De hecho, funcionan en contra suya. Son las funcionalidades de gestión de derechos digitales (DRM) incorporadas en Vista por orden de la industria del entretenimiento.

Y usted no puede rechazarlas...

Los detalles son bastante técnicos, pero básicamente Microsoft ha reelaborado gran parte del núcleo del sistema operativo para añadir tecnología de protección anticopia para los nuevos formatos de medios, como los discos HD-DVD y Blu-ray. Ciertas vías de salida de alta calidad (audio y vídeo) son reservadas para dispositivos periféricos protegidos. A veces la calidad de salida es degradada artificialmente; a veces la salida se impide por completo. Y Vista consume permanentemente tiempo de CPU monitorizándose a sí mismo, intentando averiguar si usted hace algo que él piensa que no debería hacer. Si lo hace, limita la funcionalidad y en casos extremos reinicia sólo el subsistema de vídeo. Todavía no conocemos los detalles exactos de todo esto y su alcance real, pero no tiene buen aspecto.

Microsoft pone en Vista todas estas características que recortan la funcionalidad porque quiere adueñarse de la industria del entretenimiento. No es así como Microsoft lo presenta, por supuesto. Afirma que no tiene elección, que es Hollywood quien exige DRM en Windows para poder permitir "contenidos premium" (significando nuevas películas que todavía producen ganancias) en su ordenador. Si Microsoft no entrara en el juego sería relegado a un estatus secundario, porque Hollywood retiraría su apoyo a la plataforma.

Nada de eso tiene sentido. Microsoft podía fácilmente haber dicho a la industria del entretenimiento que no iba a recortar deliberadamente su sistema operativo, lo tomas o lo dejas. Con el 95% del mercado de sistemas operativos, ¿a qué otro recurriría Hollywood? Por supuesto, los Grandes Medios han estado impulsando DRM, pero recientemente algunos -Sony, tras su debacle de 2005, y ahora el grupo EMI- se lo están pensado otra vez.

De lo que las empresas de entretenimiento se están dando por fin cuenta es de que DRM no funciona, y tan sólo molesta a los consumidores. Como cualesquiera otros sistemas DRM que se hayan inventado, el de Microsoft no evitará que los piratas profesionales hagan copias de lo que quieran. Por supuesto, Microsoft lo parcheará, pero el sistema parcheado acabará roto también. Es una carrera armamentística, y los defensores posiblemente no puedan ganar.

Creo que Microsoft sabe esto y que también sabe que no importa. No se trata de parar a los piratas y al pequeño porcentaje de gente que descarga películas gratis desde Internet. Ni siquiera se trata de que Microsoft intente complacer a sus clientes de Hollywood a expensas de nosotros, que pagamos por el privilegio de utilizar Vista. Se trata de una abrumadora mayoría de usuarios honestos y de quién posee los canales que les distribuyen. Y aunque podría haber empezado como una ascociación, al final Microsoft va a acabar obligando a las empresas de películas a vender contenido en sus formatos propietarios.

Ya hemos visto esta trampa antes: Apple la utilizó en la industria de la grabación. Al principio iTunes funcionaba en asociación con los principales sellos de grabación para distribuir contenidos, pero pronto Edgar Bronfman Jr. descubrió que no era capaz de imponerle un modelo de precios a Steve Jobs. Lo mismo ocurrirá aquí; una vez que Vista esté firmemente asentado en el mercado, Howard Stringer, de Sony, no podrá imponerle precios o condiciones a Bill Gates. Esta es una guerra por la distribución de películas en el siglo XXI, y cuando el polvo se asiente, Hollywood no sabrá qué les golpeó.

Para ser justos, la semana pasada Steve Jobs se pronunció públicamente contra los DRM para música. Es una postura razonable, ahora que Apple controla el mercado de la distribución de música on-line. Pero Jobs nunca mencionó las películas, y él es el principal accionista individual de Disney. Hablar es barato. La auténtica cuestión es si permitiría de verdad que las compras en las tiendas de música de iTunes se reprodujeran en aparatos de Microsoft o Sony, o si se trata sólo de una inteligente manera de traspasar la culpa a los -ya odiados- sellos musicales.

Microsoft lucha por un premio mucho más grande que Apple: no sólo Hollywood, sino también los fabricantes de dispositivos periféricos. El DRM de Vista obliga a los desarrolladores de controladores a cumplir todo tipo de reglas para ser certificados; de otro modo, no funcionarán. Y Microsoft habla de extender esto también a los productores independientes de software. Se trata de otra guerra por el control del mercado informático.

Por desgracia los consumidores están atrapados en medio del fuego cruzado. No sólo estamos atados a sistemas DRM que interfieren con nuestros legítimos derechos a realizar un uso justo del contenido que compramos; también lo estamos a sistemas DRM que interfieren con nuestro uso del ordenador, incluso cuando ese uso no tenga nada que ver con el copyright.

No veo al mercado corrigiendo esta equivocación, porque la posición de monopolio de Microsoft le otorga mucho más poder del que los consumidores pueden esperar tener. Podría no resultar tan evidente como Microsoft utilizando su monopolio sobre el sistema operativo para acabar con Netscape y adueñarse del mercado de los navegadores, pero en realidad no es diferente. La garra de Microsoft sobre el mercado del entretenimiento podría reforzar mucho más su posición de monopolio, pero causará un serio daño tanto a la industria informática como a la del entretenimiento. El DRM es malo, tanto para los consumidores como para la industria del entretenimiento: algo que la industria del entretenimiento está sólo empezando a captar, pero Microsoft continúa luchando. Algunos investigadores creen que se trata del golpe final que llevará Windows a la competición, pero yo creo que los tribunales son necesarios.

Mientras tanto el único consejo que yo puedo ofrecerle es que no actualice a Vista. Será difícil. Los acuerdos que ligan a Microsoft con los fabricantes de ordenadores significan que será cada vez más difícil no obtener el nuevo sistema operativo con los nuevos ordenadores. Y Microsoft tiene unos bolsillos lo bastante grandes como para esperarnos a todos si quiere. Sí, algunas personas cambiarán a Macintosh y aún menos a Linux, pero la mayoría de nosotros estamos atados a Windows. Pero aún con eso, si suficientes consumidores dicen no a Vista, la empresa podría escuchar.

Este artículo se publicó originalmente en Forbes.com
(C) 2007 Bruce Schneier para el artículo original y la traducción al español (realizada por José Mauel Gómez para Kriptópolis).

25 enero 2007

Noruega declara ilegal iTunes, la tienda de audio y vídeo de Apple

  • Se convierte así en el primer país que toma una decisión de este tipo, aunque la medida podría extenderse a otros países europeos.
  • La decisión se debe a que los contenidos adquiridos en iTunes no son compatibles con los reproductores que no sean de Apple.
  • La compañía tiene hasta el 1 de octubre para cambiar los códigos y conseguir una compatibilidad completa.

01 enero 2007

Comentario mío sobre Microsoft y Windows Vista

Personalmente, tengo el corazón dividido, pues por una parte me alegraría que Vista vaya bien para enriquecer aún más a Gates, ya que ahora se dedica a temas filantrópicos; pero por otra parte, Windows es el máximo exponente del monopolio, el pasar por el aro y la imposición autoritaria, cosas que considero absolutamente detestables... Es a la vez la inversión más ética y más anti-ética imaginable!!

Micro$oft ha triunfado de la mano de la piratería y de hacer la vista gorda, y ahora está cambiando de estrategia. Vista es un auténtico troyano, que no responde a tus órdenes, sino a las de Micro$oft... ¿quien, con suficiente conocimiento de causa, querría tener algo así en su PC? Creo que esta vez se han puesto demasiado duros con la piratería, y van a empujar a bastante gente a pasarse a Linux. Claro, también empujarán a otros a legalizarse, con lo que los ingresos no bajarán... pero perderán cuota de mercado, y una cuota que posiblemente nunca recuperen: es costoso pasar de Windows a Linux, pero una vez hecho el cambio, pocos darán el paso al revés. O sea, que la táctica parece pan para hoy y hambre para mañana...

Adjunto un poco de bibliografía:
http://noticioteca.blogspot.com/2006/12/drm-windows-vista-y-open-xml.html
http://noticioteca.blogspot.com/2006/12/drm-defectuosos-por-diseo.html

Y tocaré el tema más ampliamente en el blog, en un futuro espero que próximo.

(Pero en todo caso, suerte, Lizpiz)

Hasta aquí deben leer los menores y las personas sensibles... el resto, pueden leer la despedida.

s2,
fj2c "Hasta los COJONES de la SGAE, la CNMV y Microsoft"

30 diciembre 2006

La televisión da esquinazo al censor de EE UU en internet

Saturday Night Live es el primer programa que da esquinazo al implacable y paternal censor estadounidense, la Comisión Federal de Comunicaciones, al colgar en su web un videoclip que en su versión televisiva llegó a tapar 16 veces una palabra: dick, para referirse al sexo masculino. La FCC no tiene jurisdicción sobre el contenido de la red aunque sí en los demás medios. El resultado fue que al final de la semana más de cuatro de millones de personas habían visto este vídeo sin los molestos beeeep. Es la primera vez que una cadena se atreve a algo así.

En EEUU se impuso una multa de 550.000 dólares a la CBS por las imágenes de Janet Jackson con un pecho descubierto durante la Superbowl, se quiere multar a la Fox por los comentarios de Cher y Nicole Richie en unos premios, una cadena quitó de su programación Salvar al soldado Ryan o se retransmiten algunos programas en directo con retraso para tapar 'obscenidades'.

Frederick Laneis, autor de The Decency wars: the campaign to cleanse american culture, considera que el 90% de los estadounidenses pagan por ver la televisión, con lo que pueden hacer sus propias elecciones. Además, Laneis advierte que la vaguedad del trabajo de la FCC la hace sensible al momento político. Entre 2003 y 2004, un periodo electoral en el que George Bush cortejó a los más conservadores del país, las multas pasaron de 440.000 dólares a 7,7 millones.

Mi comentario: En cuestiones económicas, chapeau por los USA; allí, el que la hace la paga, mientras que aquí somos una república bananera financiera. Pero en lo tocante a libertades, USA no es un país civilizado, se mire como se mire...

28 diciembre 2006

Los Empresarios y los Periodistas Antes y Después de los Blogs y Google

Cuando uno es un empresario como yo, que viene a Argentina de visita y no tiene publicidad para ofrecer, se transforma en un objetivo más fácil de la mano de un periodista, como vimos que ocurrió con Lucas Morando de Perfil.

A Lucas yo le pedí encarecidamente que reflejara mi visión positiva sobre Educ.ar en su nota y él, en cambio, construyó el eje de su artículo escribiendo justamente lo contrario. Pero la diferencia en mi caso es que además de emprendedor soy bloguero, entonces cuando Lucas Morando escribe sobre mi algo que no es verdad yo tengo la posibilidad de responder en mi blog y las diferencias de opinión quedan reflejadas en Google. ¿El resultado? Si uno busca lo que Lucas Morando escribió sobre mi buscando simplemente mi nombre, Martin Varsavsky, el artículo de Lucas sobre mi no aparece entre los primeros 50 resultados. Pero cuando uno busca Lucas Morando en Google, mi respuesta a su artículo sale como el primer resultado en su nombre y probablemente saldrá entre las primeras 10 por muchos años. Es decir que, desde que soy bloguero, tengo una interesante oportunidad y es la de responder a la prensa con la ayuda de mi blog y de Google. Antes solo podía hacer esto escribiendo una carta de lector.

Recuerdo cuando El Mundo, de España, me llamó judío especulador en el año 2001 y yo, que no me podía creer haber recibido este insulto racista, escribí una carta al lector que me publicaron, pero de poco sirvió ya que las cartas son mucho menos leídas que los artículos. En otros casos ni siquiera pude responder nada. Cuando el diario La Razón, también de España, me dijo que si no les ponía publicidad me iban a escrachar (poner a parir) en su periódico y yo rechacé ese intento de chantaje, no solo me pusieron a parir, sino que no me dieron ninguna posibilidad de responder nada. Pero ahora si me pasa esto, lo que haría es escribir la historia del incidente en mi blog, poniendo el nombre del autor de la nota y contando exactamente lo que pasó, y esa persona quedaría marcada en Google como un chantajista por el resto de sus días, mientras que el artículo de la Razón sería el artículo ciento y pico sobre mi en Google.

En resumen, tener un blog muy leído y enlazado en castellano y en inglés me da una posibilidad de responder al periodista que antes como emprendedor no tenía. Personalmente, nunca usé ni usaría el arma típica del empresario que es pagar un soborno a través de la agencia de relaciones públicas en cash o en publicidad. Pero con mi blog ya no tengo que ponerle publicidad a nadie y tengo la oportunidad de contar mi versión de la historia.

27 diciembre 2006

La triste obsesión por el control de Internet - Enrique Dans

Mañana, día 27, concluye el plazo para presentar alegaciones al proyecto de Ley de "Impulso" de la Sociedad de la Información (interesante manera de "impulsar" nada), con el que el Gobierno pretende otorgar potestad a los organismos administrativos para clausurar páginas web sin necesidad de que medie para ello un mandamiento judicial. Una posibilidad que, sin ir más lejos, contraviene frontalmente las libertades garantizadas en la Constitución Española, en su Artículo 20.

Es, sin lugar a dudas, uno de los ataques más duros a la libertad de expresión que un Gobierno de este país habrá comentido nunca, al mismo nivel de medidas tan tristemente famosas como la "Ley Corcuera", conocida como la ley de "la patada en la puerta". Y por supuesto, aunque la red ha dado sobradas pruebas de su oposición a este proyecto de ley, los responsables (o mejor, "irresponsables") de su puesta en marcha permanecen completamente al margen de lo que pueda decirse en un medio cuya naturaleza y funcionamiento no sólo desconocen, sino que además hacen gala de desconocer. Pretender controlar Internet, secuestrarlo como quien secuestra un periódico o una emisora de radio, es en sí un intentao tan patético como inútil. Como mucho, lograrán introducir ruido en el sistema, una serie de inconvenientes que habrá que saltarse de la mejor manera posible, engorros que obligarán a los responsables de determinadas páginas web a radicarse en servidores extranjeros, o a no considerar directamente opciones de hosting en nuestro país para evitar caer bajo el ámbito de aplicación de una ley tan injusta como arbitraria. Internet trata la censura como un daño al sistema, y se las arregla para buscar formas de evitarla. De la misma manera que ha ocurrido dentro del sector privado, en el que intentos de censura acaban dando como resultado un impacto mucho mayor de aquella información que se pretendía censurar, una ley como la que se pretende aprobar daría como resultado una amplificación de aquellos contenidos sujetos a una censura que pueda considerarse arbitraria

14 diciembre 2006

La Administración Pública tendrá poder para cerrar páginas web

El anteproyecto de ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información (LISI) ha abierto una guerra entre el Ejecutivo y los usuarios de Internet –tanto particulares como empresas– por el control del ciberespacio.

El texto posibilita que “un órgano competente [...] interrumpa la prestación de un servicio de la sociedad de la información o la retirada de determinados contenidos provenientes de prestadores establecidos en España” (art. 11.1). Además, tales medidas “se adoptarán de forma cautelar [...] conforme a los procedimientos administrativos legalmente establecidos” (art. 11.4). El afectado luego podría recurrir, pero la sentencia puede tardar años.

De este modo, el Gobierno pretende que la Administración Pública tenga capacidad para cerrar páginas web. “Determinadas normas ya en vigor otorgan a órganos administrativos la potestad de adoptar medidas como pueden ser órdenes de cierre de establecimientos, instalaciones y servicios, o la suspensión de la venta de determinados productos. Estas potestades están descritas en términos genéricos y entendemos son aplicables tanto al mundo físico como al ámbito electrónico”, según afirman a EXPANSIÓN fuentes del Ministerio de Industria.

Tal medida contradice, sin embargo, la opinión del Consejo Asesor de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información (CATSI), que engloba a las principales entidades y asociaciones del sector digital español. En la última reunión mantenida con Industria –celebrada el pasado 1 de diciembre–, algunos de sus miembros reclamaron expresamente la modificación del actual proyecto para que los sitios web tan sólo puedan ser clausurados por orden judicial.

Sin embargo, según ha podido saber este periódico, el Ministerio no atendió la petición del Consejo en esta materia, favorable a mantener la redacción de la normativa vigente –Ley de Servicios de la Sociedad de la Información, aprobada en 2002 (LSSI)–. Hasta ahora, “las decisiones sobre la legalidad de los contenidos publicados en la Red estaban en manos de los jueces”, según la abogada de la Asociación de Internautas (AI), Ofelia Tejerina.

La Constitución, en su art. 20, “expone muy claro quién puede tener competencias legalmente atribuidas para retirar u ordenar interrupciones en la publicación de contenidos –los órganos jurisdiccionales–”. Por ello, la actuación de la Administración en este ámbito vulneraría “el derecho fundamental a la libertad de expresión”, indica.

Y es que, para el presidente de la Asociación de Usuarios de Internet, Miguel Pérez Subías, “una página web es, a todos los efectos, un medio de comunicación y como tal debe ser tratado”. Lo contrario, dejaría la puerta abierta a “un sistema de censura previa”, afirma. De ahí, la necesidad de “mandato judicial para poder cerrar una web”.

Por otra parte, según Paloma Llaneza, jurista experta en nuevas tecnologías, la intervención administrativa “choca frontalmente con el concepto de la Red”. No es posible “extrapolar las competencias sobre empresas establecidas en el mundo real con las que funcionan en el virtual: si ayuntamientos o CCAA ordenan el cierre de una página no puede pretender que no se vea fuera del territorio de su competencia, con lo que el peso recaerá en los proveedores de acceso”.

Mientras –señala–, si el bloqueo es nacional, el Gobierno “invadirá las competencias” de tales organismos. Esto impondría una “divergencia” de criterios contraria a la “visión global” propia de Internet, concluye Llaneza.

Mi comentario: ¡Otro ataque más a la libertad!! Esta censura que quieren imponer ya ha sido aplicada, con el cierre de al menos una página en la que se criticaba a un alcalde por sus desmanes urbanísticos... y llevándose por delante al resto de páginas alojadas en ese servidor!! ¿Donde queda la presunción de inocencia? Si son los políticos, y no los jueces, los que dictan qué es censurable, arreglados vamos...

11 diciembre 2006

El teléfono móvil como arma de espionaje

El gobierno de los Estados Unidos ha aprobado un nuevo método para investigar a los miembros del crimen organizado: activar a distancia el micrófono de sus teléfonos móviles para poder escuchar sus conversaciones.

La técnica se denomina "pinchazo ambulante" (roving bug) y los máximos responsables del Departamento de Justicia de los EE.UU. han aprobado su uso contra los miembros de una familia del crimen organizado de Nueva York que desconfiaban de las técnicas convencionales de vigilancia, como el seguimiento de sospechosos o el pinchazo de teléfonos.

La nueva técnica de vigilancia ha salido a la luz en una opinión publicada esta semana por el juez de distrito Lewis Kaplan. El magistrado ha dictaminado que los "pinchazos ambulantes" son legales porque la legislación federal sobre intercepción de teléfonos es lo bastante amplia como para contemplar incluso las escuchas de las conversaciones que se producen cerca del teléfono móvil de un sospechoso.

El año pasado, un artículo del Financial Times indicaba que las operadoras móviles pueden instalar a distancia en cualquier teléfono, y sin conocimiento del propietario del teléfono, un programa de software que active el micrófono incluso cuando el propietario no está realizando ninguna llamada.

Mi comentario: Me parece muy preocupante el nivel de intromisión que alcanza el gobierno USA contra todo el que está a su alcance, no quisiera que pase algo así en Europa. Nos montan películas de terroristas y series como "24 horas", para acojonarnos y que aceptemos de buen grado renunciar a nuestras libertades... ¿y para qué? Yo estoy seguro que si se montan estas cosas, acabarán utilizándose para enterarse de información privilegiada y dar pelotazos bursátiles, para espiar a cónyuges infieles, y para mil cosas inaceptables. ¿Mejorarán nuestra seguridad? ¿O por el contrario, servirán para que los supuestos terroristas puedan infiltrar a alguien y obtener información con la que atacarnos mejor?