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28 junio 2007

Francia pone a Sacyr contra las cuerdas en la pelea por Eiffage

Tremendo varapalo francés para Sacyr. El regulador bursátil, la AMF, rechazó ayer de plano la opa que la constructora española quería lanzar por el 66,7% que no controla en su rival Eiffage. Acusó al grupo de concertarse con al menos seis accionistas españoles que empezaron a entrar en la francesa hace un año y que liga al presidente, Luis del Rivero, y su antecesor, José Manuel Loureda. Por ello, obliga a Sacyr a lanzar otra oferta pagando un 21% más, en metálico, y, además, a opar también la filial de autopistas de la gala.


El peor de los escenarios posibles para Sacyr se cumplió ayer. Dos meses y medio después de lanzar la opa para controlar Eiffage y de comenzar una guerra en los tribunales con esta constructora rival, el dictamen de la Autorité des Marchés Financiers (AMF) echó por tierra la oferta de la española y asumió todas las acusaciones de la francesa. Dictó que Sacyr se concertó con 'al menos' seis accionistas españoles para 'tomar el control' de Eiffage que 'contrariamente a sus declaraciones ante la AMF' están 'ligados' por 'relaciones de orden personal, mercantil y de negocios' a Del Rivero y a su antecesor en Sacyr y cofundador, José Manuel Loureda.

Según el supervisor francés, las sociedades Opera Bona y Prima Domus, de las que son accionistas los ejecutivos, servían de bisagra para cinco de las supuestamente concertadas: Explotaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias Alavesas, Acciones Reunidas, Arcomundo, Portman Golf e Inmobiliaria Vano. Deja fuera de la concertación a Bens Patricios pero dice seguir investigando otras posibles concertadas. Con el 5,22% que tienen las citadas sociedades en conjunto, Sacyr habría franqueado el 33,33%, tope por el que la ley francesa obliga a lanzar una opa. Además, la AMF señala que el grupo español ha comprado más de un 5% en efectivo de Eiffage en los doce meses precedentes al registro de la oferta, el pasado 19 de abril. Con estos dos elementos, el regulador obliga a una 'opa obligatoria' y 'en metálico', y a un precio igual al mayor pagado por Sacyr o alguno de los que cita como concertados en los doce meses anteriores a la oferta. La AMF asume las acusaciones y reclamaciones de Eiffage para las que no tenía pruebas, 'ni hacía falta', llegó a decir. En una segunda parte, el regulador dictamina que la filial de autopistas Autoroutes Paris-Rhin-Rhône (APRR) es un 'activo estratégico' para Eiffage y, en virtud de la ley de opas que Francia cambió cuando Pepsi Cola amagó con comprar Danone, obliga a Sacyr a lanza también una opa.

Para Sacyr, esto supone elevar la oferta por Eiffage un 21% y olvidar el canje de 12 acciones propias por cinco de la gala. Significa pasar de valorar Eiffage de 9.750 millones a 11.860, o, lo que es lo mismo, pagar 7.900 millones por el 66,7%. Además de 5.000 millones más por APRR. Sacyr anunció ayer que recurrirá el dictamen de la AMF en el Tribunal de Apelación de París. Reiteró que 'no existe concertación' y que el texto 'no contiene ningún indicio' ni demuestra ese concierto.

La CNMV francesa da un vuelco al proceso

Del Rivero gana tiempo de cara a la junta del viernes

La quinta constructora española recurrirá la decisión de la AMF en un intento de ganar el máximo tiempo posible de cara a la junta de accionistas que se celebra el viernes. En ella, uno de los puntos previstos es la ampliación de capital para la oferta de canje de acciones lanzada por Sacyr y rechazada ayer por el regulador. Sólo si un juez revoca ese dictamen, la empresa española podría desistir de lanzar una nueva oferta más alta y en metálico por Eiffage, según las fuentes del proceso consultadas. La constructora es la segunda más endeudada del sector tras Ferrovial, con 18.000 millones de deuda que subieron significativamente tras comprar el 20% de Repsol por 6.526 millones. Ahora el grupo debe pensar si desembolsaría otros 13.000 millones en Francia y cómo.

Subidón en Bolsa antes de que hable el juez mañana

La francesa Eiffage se desbocó ayer por la mañana en Bolsa hasta un 9,31% y recuperara el nivel del precio que ofrecía Sacyr en acciones perdido desde semanas. La francesa cotizaba a 105 euros cuando la AMF suspendió la cotización a propuesta del propio regulador. Alguna filtración debió haber, pensaba ayer más de un experto. Subidón bursátil que habrá que seguir hoy, un día antes de que se pronuncie el Tribunal de Comercio de Nanterre sobre la denuncia que interpuso Sacyr contra Eiffage por quitar los derechos de voto a 89 accionistas españoles en la última junta. Es la única baza judicial con la que cuenta la española hasta que no registre la denuncia contra el regulador bursátil. Si bien, el juez decidirá según lo dicho por la AMF lo que no augura un buen resultado para Sacyr.

Más de un año de guerra

Sacyr supera el 5% en Eiffage en febrero del año pasado superó el 5% y en abril se convierte en primer accionista con el 31%.

En la junta del 19 de abril, la empresa que preside Jean-François Roverato recorta del 33% al 30% los derechos políticos de Sacyr y le impide así tener los votos para nombrar consejeros.

Durante un año el presidente de Sacyr, Luis del Rivero, y Roverato mantienen reuniones pero no fragua el entendimiento.

En septiembre del año pasado, la constructora española llega al 33%, el tope para no tener que lanzar opa. Tres meses después, la salida del inversor belga Albert Frère (accionista de Suez y ahora también de Iberdrola) de Eiffage enciende las alarmas en la francesa. Pero Roverato logra colocar el 6% entre la Caisse des Dépôts, que pasa del 5% al 8,5% y un grupo de directivos, principalmente.

La guerra abierta se declara el 18 de abril en la tumultuosa junta de Eiffage, tras la entrada de la inmobiliaria Rayet (un 4,21%) y el promotor Luis Portillo (un 2%). Ese día se destapan 89 accionistas españoles, entre ellos Gecina (de Joaquín Rivero, ex presidente de Metrovacesa), Bancaja o Sabadell con pequeños porcentajes que suman un 17% de Eiffage. La mesa de la junta les suspende los derechos de voto por presunta concertación con Sacyr. Esto supone un nuevo veto a la española que por segunda vez se queda sin entrar en el consejo. Las dos empresas se declaran la guerra en los tribunales.

El 19 de abril Sacyr opa a Eiffage para tomar el 66,7% que no tiene. Era el plan B. El día 23, la española y Rayet por separado denuncian el bloqueo de votos de la gala en el Tribunal de Comercio de Nanterre y Eiffage, la concertación en el Tribunal de Alta Instancia de París.

Mañana se pronuncia el Tribunal de Comercio teniendo en cuenta el dictamen del regulador bursátil. Sacyr puede recibir su segundo varapalo.



26 junio 2007

El fallo de la CNMV francesa obliga a Sacyr a vender su 20% en Repsol si quiere comprar Eiffage

Varapalo a la línea de flotación de Sacyr Vallehermoso. La autoridad bursátil francesa –Autorité des Marchés Financiers (AMF)- comunicó ayer su decisión de no aprobar la oferta con acciones presentada por la constructora española para hacerse con su competidora Eiffage, de la que ya controla un 33,2%. Si hay operación tendrá que ser previo pago en metálico de 8.100 millones de euros.

El argumento empleado es sencillo: el supervisor galo ha encontrado indicios de concertación entre la compañía presidida por Luis del Rivero y los 89 inversores españoles que irrumpieron en el capital de Eiffage durante los meses previos a la celebración de su junta para hacerse con un 17,5%, con el presumible fin de eliminar la resistencia de Jean Francois Roverato, presidente de la compañía francesa.

La presión financiera que supone afrontar el pago en efectivo de la oferta deja tocada a Sacyr. En su momento, la española propuso un canje accionarial por el que tasaba los títulos de la gala en 104 euros, valorando así Eiffage en 9.750 millones. Ahora, en caso de tener que comprar el 66,8% que no posee, más la participación minoritaria en la filial de autopistas APRR, el desembolso final podría ascender a 8.100 millones.

Según la inmensa mayoría de los analistas consultados, la constructora controlada por Luis del Rivero no puede asumir ese endeudamiento –8.000 millones-, equivalente al precio de mercado de su participación del 20% en Repsol. Una encrucijada que puede obligar a Sacyr a replantearse su presencia en la petrolera. “Debería vender su porcentaje en Repsol, que no sirve para nada y todavía tiene plusvalías, y haría dinero para pujar por Eiffage, que es lo que tiene sentido”, subrayan desde otra constructora.

Socios solidariamente responsables

Aunque igual no todo el dinero correría a cuenta de Sacyr. Según fuentes jurídicas consultadas por este diario, “en el caso de existir concertación, los socios son solidariamente responsables de la OPA”. Aun así, esta salida serviría de poco, porque como apunta un analista desde Londres, “la constructora española –con una deuda total de 18.000 millones, por una capitalización de 10.000- no está en condiciones de asumir ese esfuerzo financiero”.

“Vender Repsol no solucionaría gran cosa”, apunta el gestor de un hedge fund. “Tendrían que levantar capital y entre lo cara que está la acción de Eiffage y lo mal que han tratado al mercado, ningún inversor institucional va a poner un duro”. Aunque nadie da por concluida esta batalla, “ha quedado demostrado que en Francia no valen las mismas prácticas que en España”, señala de manera crítica un banquero de negocios. “La arrogancia se paga tarde o temprano, y se paga en metálico”.

De momento, lo único seguro es que Sacyr plantará batalla jurídica en los tribunales. El jueves está previsto que se conozca el fallo de la corte ante la que reclamó la anulación de sus derechos de voto en la junta de accionistas de Eiffage. Sin embargo, el precedente de la AMF no es del todo halagüeño. “Conociendo a Luis, seguro que pleiteará”, subraya un compañero del sector, “pero lo va a tener difícil. Quizá lo más sensato sería negociar al mismo tiempo que recurre”.


22 junio 2007

Carlos Arenillas matiza que la CNMV vigila de cerca a Astroc

El vicepresidente de la CNMV ha matizado sus declaraciones en las que insinuaba una posible investigación sobre Astroc. Carlos Arenillas ha aclarado que no se ha abierto ninguna investigación, pero sí que se realiza una supervisión más profunda de lo habitual sobre la compañía.

"La apertura de investigaciones es secreta y no puedo decir nada, pero a buen entendedor pocas palabras bastan", había comentado con anterioridad Arenillas, quien había añadido que lo sucedido con Astroc es "muy llamativo", y que su trayectoria bursátil "ha sorprendido" incluso a la CNMV.

Las acciones de Astroc apenas reaccionan en un primer momento a las declaraciones realizadas por el vicepresidente de la CNMV. A media sesión, los títulos de la inmobiliaria cotizan con una subida del 0,32%, para alcanzar los 9,43 euros. En la sesión de ayer, la inmobiliaria presidida por Enrique Bañuelos perdió un 3,49%, y en lo que va de año, el correctivo alcanza el 76%.

Las primeras declaraciones de Carlos Arenillas se han producido tras su intervención en un curso sobre banca organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, y se producen después de unos meses en los que Astroc ha sido permanente foco de actualidad.

Planes
Subidas y caídas estrepitosas de la acción, entradas y salidas de accionistas con precios pactados, ampliaciones de capital nunca realizadas... son algunos de los rasgos que definen a Astroc. Tras la borrachera que ha vivido la compañía presidida por Enrique Bañuelos en los últimos meses, Juan Antonio Alcaraz, el nuevo consejero delegado del grupo, quiere levantar la inmobiliaria sin resaca.

Alcaraz, que ha tomado el mando de la compañía junto a Nozar y Rayet, ha diseñado un plan estratégico en cuatro etapas. “Astroc inicia una nueva etapa marcada por la transparencia y la profesionalidad en la gestión. Una etapa para dar estabilidad a la compañía”, señaló a comienzos de mes el consejero delegado en su primera rueda de prensa. El ejecutivo anunció que Astroc prepara un cambio de nombre.

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Nota: Curioso, Arenillas y Astroc juntos en la misma noticia... Dios los cría, y los sinvergüenzas se juntan!! Aunque como digo en Visto por ahí..., ¿qué pasa, que Bañuelos no se pagó la correspondiente cena de 1400€? En todo caso, como siempre, investigarán pero a fondo... perdido.

Sacyr pagará 700 millones de euros en intereses al año por la deuda de la ‘Operación Repsol’

Vuelven las tribulaciones para Sacyr Vallehermoso. La constructora marcó ayer mínimo del año en bolsa con un batacazo que llegó a superar el 5% y que al final se redujo al 4,15%, hasta cerrar en 36,99 euros. Los malos vientos que soplan para el mercado inmobiliario se juntan con el asfixiante peso de la deuda contraída para adquirir el 20% de Repsol.

Una deuda que le va a costar 700 millones de euros este año en concepto de intereses si se mantiene el ritmo del primer trimestre, cuando la empresa desembolsó 177,4 millones por este concepto. Ahí se incluye también la deuda para comprar Eiffage, pero el principal es mucho menor (1.750 millones frente a los 5.175 millones de la deuda de Repsol) y también el tipo de interés (euribor más 0,34 puntos en el primer caso y Euribor más 1 punto en el segundo).

Este fuerte lastre para las cuentas de la compañía se vio compensado en gran medida en el primer trimestre por una aportación de la petrolera a los resultados de Sacyr de 121,1 millones, mucho más de lo que esperaban los analistas. El beneficio neto de Repsol sólo creció el 3% en el trimestre, lo cual no es para tirar cohetes.

Pero lo más importante para Sacyr no es la evolución de las cuentas de Repsol, sino la de su cotización bursátil. Y es que si el valor de las acciones de la petrolera baja del 105% del saldo vivo del préstamo, Sacyr debe aportar más garantías en forma de activos líquidos cotizados o efectivo adicional. En enero, la pérdida de este porcentaje generó grandes presiones de los bancos sobre Del Rivero para que acometiera una ampliación de capital. Entonces, la acción se hundía hasta niveles de 23 euros. Asimismo, esta mala evolución dificultó enormemente la ‘colocación’ del préstamo en el mercado, proceso que requirió dos intentos y más de seis meses.

Sin embargo, la recuperación posterior de Repsol en bolsa ha aliviado estas cuitas. Gracias a los sucesivos calentones provocados por rumores de OPA y por la expectación sobre la venta del 25% de YPF, la cotización ha remontado hasta 29 euros y se mantiene ajena a la volatilidad del Ibex en las últimas semanas. A los precios actuales, el 20% de Sacyr vale 7.105 millones de euros. En todo caso, el peso del endeudamiento total de la constructora sigue siendo brutal: 18.883 millones de euros frente a una capitalización de 10.529 millones.

Eiffage, el ‘crash’ inmobiliario…

El problema es que Repsol no es el único frente abierto de Sacyr. También tiene el de la batalla por Eiffage, que se ha empantanado en los tribunales y que no pinta demasiado bien para Del Rivero. Los franceses creen que la OPA lanzada por Sacyr sólo pretende aflorar las participaciones ocultas de los 89 empresarios españoles que le acompañan en esta aventura, los “naranjeros y golfistas” como los describió Jean-François Roverato, presidente de Eiffage.

Es mucho lo que se juega Del Rivero en el envite, porque necesita a toda costa diversificar su enorme riesgo en el mercado inmobiliario español. Un riesgo que ya se hizo patente en las cuentas del primer trimestre, donde este negocio dio señales de alerta: “No creemos que los actuales niveles de crecimiento del beneficio sean sostenibles en los próximos trimestres, a la vista de la tendencia bajista en el negocio residencial, que se ha dado la vuelta desde el boom de los últimos años”, opina la firma de análisis BPI en un reciente informe.

Se puede argumentar que la gran diversificación de Sacyr es precisamente Repsol. Pero cada vez más analistas son escépticos sobre la posibilidad de obtener algún tipo de sinergia con la petrolera. Y lo que es peor, continúa el escepticismo sobre sus perspectivas: JP Morgan asegura que la venta de YPF no va a liberar un valor significativo para Repsol y que, en cambio, se incrementará el riesgo de reinversión de esos ingresos, habida cuenta de las compras a precios excesivos que ha acometido la empresa en los últimos tiempos. Por eso, su objetivo es de 26 euros, por debajo de la cotización actual.



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14 junio 2007

La inmobiliaria Tremón aplaza su salida a Bolsa hasta septiembre

El grupo inmobiliario Tremón decidió ayer aplazar su salida a Bolsa prevista para este mes. La compañía asegura que espera replantearse la operación en septiembre.

La empresa basó ayer la medida en que 'el calendario previsto hubiera dificultado la realización en condiciones normales' de la presentación de los datos de la empresa a potenciales inversores. Tremón añadió en un comunicado que el mercado 'no está discriminando adecuadamente las compañías inmobiliarias, exigiendo descuentos similares independientemente de los modelos de negocio'. La subida de los tipos de interés, el menor incremento en los precios de la vivienda y el mayor tiempo que ocupa ahora la venta de inmuebles en España así como el desplome en Bolsa de buena parte de las inmobiliarias cotizadas españolas tras el descalabro de Astroc (que en unas semanas ha pasado de cotizar a más de 70 euros por acción a menos de 15 euros), están tras la decisión de Tremón de aplazar la operación.

A pesar de ello, la inmobiliaria presidida por el empresario Hilario Rodríguez Elías mantiene que 'la desconfianza bursátil que ha afectado, recientemente, al mercado inmobiliario español, es pasajera y que los resultados de las compañías que se irán publicando confirmarán la buena salud del sector. Y subraya 'su firme voluntad de salir a Bolsa y retomar la OPV una vez transcurrido el periodo vacacional'.

Los factores apuntados anteriormente han provocado, además de pérdida de valor de las inmobiliarias en Bolsa, la suspensión de la OPS prevista por el grupo Reyal Urbis y la salida a Bolsa de Realia a un precio muy inferior al previsto a principios de este año. Las mismas razones han provocado también cierto recelo de la banca para mantener la financiación de operaciones inmobiliarias y la renegociación de cláusulas previstas en contratos de préstamos.



Reyal debuta con un alza del 8% aunque vale menos de lo que pagó por Urbis

Una nueva compañía inmobiliaria comenzó a cotizar ayer en el parqué, aunque con el sigilo que impone el actual clima bursátil adverso para el sector. Fue el primer día de cotización para Reyal Urbis, resultante de la fusión entre Reyal y Urbis, que fue adquirida por la primera después de una opa por 3.317 millones de euros. Las acciones de la nueva Reyal Urbis salían a un precio de partida de 10 euros, consecuencia de una ecuación de canje de tres acciones de Reyal por cada cinco de Urbis. Y finalizaron la jornada con un alza del 8%, aunque este avance no ha sido suficiente para alcanzar un valor de mercado equivalente al precio que ofreció Reyal en su opa por Urbis. Tras la jornada de ayer, la nueva compañía vale en Bolsa 3.155,83 millones de euros, 161 millones menos del importe de la opa.

Su estreno bursátil está limitado además por el mínimo free float de la compañía, de poco más del 4% del capital. Así, el accionariado del grupo está controlado al 75% por la familia Santamaría y otro 20% está en manos de inversores institucionales, entre los que aparecen Inmobiliaria Lualca, Corporación Financiera Issos, EBN Banco de Negocios, Ibercaja, Unicaja y Porcelanosa.

Tras su salida a Bolsa como una nueva compañía fusionada, Reyal Urbis tenía previsto realizar una ampliación de capital de hasta 800 millones de euros con la que reparar la falta de liquidez del valor, pero la decepcionante OPV de Realia, que ha obligado a una fuerte rebaja en el precio de salida con tal de asegurar la colocación, forzó un cambio de planes. Así, Reyal Urbis anunció la semana pasada la suspensión de la citada ampliación ya que 'en estos momentos, el mercado no discrimina de manera adecuada entre los diferentes segmentos, modelos de negocio y las empresas que configuran el sector', según justificó la compañía en un comunicado.

Además de dar liquidez a la acción, la ampliación de capital buscaba sobre todo rebajar la deuda en que había incurrido la compañía con la compra de Urbis. Su suspensión sería también por tanto 'un síntoma de confianza en su propio negocio y un mensaje al mercado de que Reyal Urbis no está dispuesta a regalar sus acciones', señala Santiago Barroso, analista del sector inmobiliario de Sogeval. De hecho, el mercado únicamente está dispuesto a aceptar nuevos títulos de inmobiliarias si incluyen un considerable descuento, como fue el caso de Realia, según reconocen desde Renta 4.

En este sentido, la próxima prueba de fuego para el sector será la ampliación de capital que tiene prevista Colonial por un importe de 700 millones de euros.



La banca endurece la financiación de la compra de Colonial

Las entidades Calyon, Goldman Sachs, Royal Bank of Scotland y Eurohypo, que otorgaron un crédito a Colonial de 7.117 millones para financiar su expansión, negocian con la inmobiliaria los términos del préstamo ante la dificultad de sindicarlo.

08 junio 2007

Montebalito mon amour, otro melodrama más en el sector del ladrillo

Extraño caso el de Montebalito. Ejemplo de tiempos no muy lejanos que ya no van a volver. Que lo que antes era palabra de fe ahora es escepticismo cruel. Un trece por ciento de caída en el último mes y manteniendo a duras penas los 17 euros cuando no hace tanto llegó a alcanzar casi los treinta. ¡Oh, casualidad de casualidades! Justo entonces, cuando se encontraba en medio de su ampliación de capital, y había codazos por entrar a un descuento que sólo se mencionaba en los corrillos de confianza. Ahora se empeñan en calentarla hablando de ofertas a precios inimaginables. Pero no se dan cuenta que ya está ardiendo. Y si te queman las alas, difícil será que puedas volar.

Montebalito es una compañía atípica como prueba el hecho de que, teniendo gran parte de su estructura operativa en Madrid, mantiene, por motivos fiscales, el domicilio social en Canarias. Su contenido se basa en cuatro pilares principales: la promoción, el patrimonio en renta, las renovables y la actividad financiera pura y dura. Teniendo en cuenta el sector en el que los índices la catalogan cabría pensar que el peso de las dos primeras actividades determinan gran parte del contenido de las cifras de la compañía. ¡Ah amigo! La lógica para los filósofos. No es así.

Si uno recorre la CNMV en busca de los últimos datos de resultados, hecho relevante del 10 de mayo de 2007, se dará cuenta de que lo que está adquiriendo a través de la compra de acciones de Montebalito no es una inmobiliaria al uso sino una especie de propietary trader que se dedica, a través de operaciones financieras, a la rentabilización de la tesorería de la firma que es la que da el grueso de los beneficios. De hecho, la suma de liquidez en efectivo y en inversiones financieras temporales se dispara a 31 de marzo hasta los 90 millones de euros gracias a los 50 millones más de la reciente ampliación de capital. Casi nada. Desde ese punto de vista, no parece que haya que confiar en el negocio, sino en el gestor.

Y Montebalito es su primer accionista, José Alberto Barreras Barreras, el hombre meta –Metainversión, Metagestión, la desapercibida Metafilatel- que lo mismo detenta participaciones de cierta relevancia en Pescanova y Urbis como que se mete en una Española de Zinc cuyo futuro no es ya ni inmobiliario dada la contaminación del suelo donde descansa su actividad productiva. Una persona lista y hecha a sí misma que se mueve en los resquicios del mercado aprovechando sus oportunidades. Y que no admite sombras a su lado. Su último intento por profesionalizar la gestión ha muerto poco después de nacer. El hecho de que el nuevo consejero delegado de la sociedad sea su financiero de toda la vida, da mucho que pensar, especialmente cuando el equipo gestor ‘latente’ ha sido el verdadero artífice del plan de negocio que respaldaba la ampliación de capital.

Esto es Montebalito, una compañía cuya cifra de negocios en el primer trimestre del año ha sido ridícula (lo que se dice vender, han vendido seis pisos de una promoción) y cuyo futuro descansa en los extraordinarios no recurrentes (venta de su cartera de edificios en París), en desarrollos promocionales cuyos resultados aún no están confirmados para 2007 y que llegan en un momento del ciclo cuando menos dudoso, en un megaproyecto fotovoltaico en el que esperemos que la entidad financiadora ponga los puntos sobre las íes si es que no hay un desacuerdo previo y, sobre todo, en la capacidad de la compañía de sacar plumas a sus activos financieros. Ustedes mismos. ¿Los treinta euros? Bueno. Cantemos con Alberto Cortez: “Y construyó castillos en el aire.../ a pleno sol, en nubes de algodón/ en un lugar a donde nunca nadie/ pudo llegar usando la razón”.



29 mayo 2007

Las dificultades de Acciona y Sacyr marcan el final de las grandes compras con deuda

La era de la liquidez ilimitada para las empresas españolas, de las compras gigantescas a base de deuda, de la financiación ‘sin recurso’ (sin más garantía que las acciones compradas) ha llegado a su fin. Así lo anuncia la revista especializada Risk España en su último número. La razón reside en las dificultades para ‘colocar’ en el mercado los megacréditos concedidos el año pasado a Acciona para entrar en Endesa y a Sacyr para hacer lo propio en Repsol.

Sacyr acaba de anunciar este viernes que ha conseguido cerrar por fin la sindicación del crédito de 5.175 millones para comprar el 20% de Repsol entre 42 entidades. El director de la publicación, Gareth Gore, asegura que esta financiación “ha tenido dos intentos fallidos de cerrar la sindicación general” por culpa de la caída de Repsol en bolsa. Ahora, con la reciente recuperación del valor, ha conseguido colocar la operación, realizada en octubre y noviembre del año pasado.

En cuanto a Acciona, la financiación para su entrada en Endesa, valorada en 8.100 millones de euros, se ha retrasado también debido a lo que los bancos directores describen como “ruido del mercado”, según Risk. “Los bancos participantes han retrasado la sindicación debido a la llegada al mercado de una repentina avalancha de operaciones similares”.

Estos grandes préstamos se sindican entre varias entidades directoras, capitaneadas por Santander en ambos casos. En una segunda fase, estos bancos distribuyen la deuda en pequeñas participaciones entre un amplio grupo de entidades interesadas en participar en el negocio, en un proceso que puede prolongarse varios meses. Y ahí es donde han surgido las dificultades, según Risk.

Las pequeñas entidades consideran estos préstamos “poco atractivos”, ya que deben asumir un riesgo muy alto –al riesgo de crédito de cualquier préstamo hay que sumar el riesgo de caída de las acciones en bolsa- mientras que los tipos de interés de estas operaciones son propios de una financiación con recurso (garantizada con activos del comprador), no sin recurso y, además, tremendamente apalancadas. De ahí que “la operación de Sacyr ha sido revalorada dos veces para responder a la preocupación de los inversores en materia de primas de riesgo/recompensa”.

Para comparar, Telefónica logró un tipo de interés del euribor más 0,35 puntos para comprar O2, en un préstamo con recurso y con la mejor calificación crediticia de nuestras empresas. Sacyr y Acciona han conseguido créditos por debajo de Euribor más 1 punto sin recurso y sin calificación crediticia. “Es un precio para una operación con recurso y éstas no lo son, lo cual no compensa el riesgo que estás corriendo”, según Javier Herrero, director de crédito de Deutsche Bank citado por Risk.

Difícil aportar garantías adicionales

Normalmente, los bancos exigen a las empresas inyectar garantías adicionales si las acciones compradas pierden determinado nivel, algo que estuvo a punto de ocurrirle a Sacyr a principios de año. Sin embargo, si una empresa está a punto de incumplir sus pagos, no suele tener cantidades de efectivo tan grandes disponibles. Además, es muy difícil contratar coberturas, tanto contra el incumplimiento del crédito como contra las bajadas de las acciones, por el pequeño tamaño del mercado español de derivados en comparación con unas operaciones gigantescas. Más tranquilas discurren las aguas por Acciona, ya que Endesa cotiza por encima de su precio de compra gracias a la OPA lanzada por ella misma y Enel.

Risk estima que, en España, se han concedido préstamos sin recurso por 30.000 millones de euros en los últimos 18 meses. Según sus cálculos, Santander, Caja Madrid y Citibank tienen una exposición a la operación de Repsol de 1.000 millones de euros, y Calyon, de 560 millones.

“El futuro del préstamo de margen (sin recurso) en España depende de la operación de Sacyr. Unas grandes pérdidas determinarán el precio y el volumen de actividad en los próximos años”, sentencia Gore. Y añade: “Hasta ahora, las empresas españolas han disfrutado del lujo de pedir prestado a bajo coste y con bajo riesgo, pero esto podría estar a punto de cambiar”.

Mi comentario: Y no digamos ACS, que está igual o peor. Pues como cierren el grifo de las compras, se va a notar... y mucho!!

23 mayo 2007

Los contratos con los bancos prestamistas tienen con el agua al cuello a Astroc

Cuando un banco concede un crédito a cualquier persona se asegura en lo máximo posible el pago. Por ello, antes de concederlo exige unos niveles de ingresos, de patrimonio y le hace un estudio sobre los préstamos que tiene vigentes para saber cuánto le puede prestar. En el caso de las empresas es semejante, aunque con ratios de estudio algo más complejos y si llega el caso, obligan a las empresas a cumplir determinados objetivos que no pongan en peligro su cobro (los llamados covenants)

Grupo Astroc, como cualquier empresa, no es menos. Por ello tiene también tiene firmadas condiciones exigentes con los seis bancos que le financiaron las compras de Landscape, Rayet Promoción y los gastos derivados de esas adquisiciones. A continuación, se muestra el cuadro en el que se explican esas condiciones que debe cumplir Grupo Astroc en los próximos años y a cuyo examen se somete por parte de los bancos cada seis meses.

La compañía valenciana hace siempre mucho hincapié en sus presentaciones de resultados del ratio LTV (Loan to Value), que no es otra cosa que la deuda neta de la compañía dividido entre el valor de sus activos (GAV). Según los resultados presentados por Grupo Astroc hace unos días, ese ratio a 31 de marzo es de 43%, por lo que está muy cerca del 45% que no puede superar este año. Es decir, como popularmente se dice, está endeudada hasta las cejas. El problema viene en los años posteriores, en los que tiene que bajar ese nivel de endeudamiento hasta el 35% en 2009 y los años siguientes que dura el préstamo sindicado. A modo de comparación, el LTV actual de Realia es de 26,9%.

Esto estrangula el posible crecimiento de Grupo Astroc a corto y medio plazo, ya que no puede endeudarse por encima de ese nivel y tiene que ir bajándolo en los próximos años.

La ralentización del mercado inmobiliario también es un problema para Grupo Astroc, ya que en un entorno de fuerte subida de los precios aumentaría a velocidad destacada el valor de sus activos y aligeraría el LTV. Esto es lo que le ha pasado a la mayoría de personas que compraron una vivienda en los últimos años. Con el paso del tiempo se ha revalorizado su inmueble y el porcentaje de deuda respecto a su valor ha ido siendo menor, con lo que el banco le permitía seguir endeudándose.

En una escenario de moderación de los precios ese grifo se cierra para los particulares y las empresas. Además, los expertos apuntan que en un plan de negocio coherente debe ser conservador y sería temerario contar con que tus activos van a subir con fuerza. Por ello, el hecho de que Astroc esté endeudado al límite le hace muy vulnerable a una posible caída de los precios, ya que le haría renegociar las condiciones de los créditos y las garantías.

Un ejemplo de las dificultades financieras por las que atraviesa Grupo Astroc y su presidente, Enrique Bañuelos, se han puesto de relieve en los últimos días. Primero se ha producido la venta de 5,9% de Banco Sabadell y después ha tenido que vender para de la compañía a Rayet y Nozar.

18 mayo 2007

Los hermanos Nozaleda paralizan el compromiso de comprar a Bañuelos más acciones de Astroc

“Papel mojado”. Según fuentes del entorno de los hermanos Nozaleda, propietarios de Nozar y que controlan un 7,32% de Astroc, así se puede calificar el acuerdo que alcanzaron el pasado 23 de marzo Luis Nozaleda y Enrique Bañuelos, fundador y presidente de la inmobiliaria valenciana.

En virtud de ese acuerdo, Nozaleda se comprometía a adquirir algo más de dos millones de acciones de Astroc para alcanzar el 9% de la inmobiliaria. El precio comprometido era de 45 euros por acción, que no era malo para el día de la firma, pues cotizaba a 46,93 euros, pero un mal negocio ahora cuando la acción no supera los 17 euros desde hace semanas.

“Ese acuerdo está ahora mismo en ‘stand by’. Hay una reunión pendiente y antes del 23 de mayo habrá novedades”, explican las fuentes consultadas. Ese 23 de mayo es el día que estipula el acuerdo como fecha final del plazo de sesenta días para que se ejecute lo firmado.

El punto primero apartado B de ese acuerdo establece que, en caso de que, finalizado el plazo, Nozar no haya comprado las acciones, “CV Capital podrá requerir a Nozar, que se obliga a adquirirlas, para que proceda a adquirir el citado número de acciones”. A cambio, los Nozaleda se comprometen a acudir a la ampliación de capital prevista por Astroc.

Sin embargo, la fuerza que tiene ahora Bañuelos para obligar a Nozar a cumplir ese acuerdo no es la misma que en marzo. Como ayer adelantó este periódico (ver noticia), el empresario valenciano ha perdido la mayoría de capital y, lo más importante, los cuatro accionistas principales, Amancio Ortega, Carmen Godia, Félix Abánades (Rayet), y los Nozaleda, se han unido para, a partir de ahora, gestionar ellos la compañía. “Queremos transmitir que confiamos en la empresa, que es posible sacarla adelante y trabajaremos para ello”, aseguran las fuentes consultadas.

El hombre del Sabadell, clave

“Creemos que el nuevo consejero delegado, Juan Antonio Alcaraz, va a sacar la empresa adelante. Es un experto financiero y muy ducho en temas inmobiliarios”, aseguran desde uno de los accionistas de Astroc. Alcaraz ha dejado el Banco de Sabadell para reflotar la compañía y aligerar su infraestructura financiera. “Muy hasta el gorro tienen que estar los accionistas de Bañuelos para que el Sabadell se desprenda de uno de sus mejores hombres y lo envíe ahí”, dicen fuentes del sector. “Y mucho dinero en peligro también”, asegura esta fuente.

Alcaraz tiene mucho trabajo por delante. Una vez resuelta la relación que va a haber entre Bañuelos y el resto de accionistas, tiene que reflotar la compañía. Según los datos del primer trimestre presentados el miércoles por la compañía, los ingresos ascendieron a 213 millones de euros, los beneficios a 5,7 millones (un 82% respecto al primer trimestre del año pasado), mientras que la deuda superaba los 3.710 millones. Mucho trabajo por hacer.

11 mayo 2007

El crac de las inmobiliarias obliga a Bañuelos a salir de Banc Sabadell

El crac bursátil del sector inmobiliario de las últimas semanas dio ayer una vuelta de tuerca más. Enrique Bañuelos ha tenido que vender su paquete del 6% del Banco Sabadell, del que era el primer accionista. El italiano Unicredit se quedó con un 4%.

El crac bursátil de su inmobiliaria y del resto del sector ha obligado a Bañuelos a vender el 5,9% que tenía en Banco Sabadell, acciones que según fuentes financieras tenía entregadas a la banca como garantía de diversos créditos.

Algunas de las operaciones de la inmobiliaria y su presidente se realizaron mediante créditos avalados por las propias acciones de Astroc. En la auditoría de la compañía correspondiente al 2006 se señala que el Grupo CV (propiedad de Bañuelos) comprometió 31 millones de títulos de la inmobiliaria (el equivalente a un 25% de Astroc) como aval de un crédito de 464 millones "en relación con la adquisición de Landscape". Paralelamente, la sociedad señala que en caso de no cumplirse una serie de condiciones económicas se podrían pedir garantías adicionales para los créditos concedidos para el pago de Landscape. Por lo tanto, la caída de las últimas semanas (Astroc pierde un 58% en el año) afecta a los avales de esos créditos.

Fuentes del mercado señalan que la venta del paquete del Sabadell permitirá a Bañuelos reordenar su cartera y centrarse exclusivamente en el negocio inmobiliario.

08 mayo 2007

Bañuelos confirma compras en Astroc antes y durante la caída

Según constaba el viernes en los registros oficiales de la CNMV, el empresario adquirió el 17 de abril 499.138 títulos de su compañía, a un precio de 45,51 euros, y otras 297.317 acciones el día siguiente, a un precio de 28,52 euros.

Estas dos operaciones son anteriores a las comunicadas la semana pasada, que reflejaban la compra de 1,5 millones de títulos de la inmobiliaria entre los días 19, 20 y 23 de abril.

02 mayo 2007

Enrique Bañuelos sugiere que Astroc estaba sobrevalorada

A preguntas de los periodistas sobre la valoración de la compañía, Bañuelos señaló que probablemente el precio objetivo no serían ni los seis euros a los que salió a bolsa ni los 75 euros que alcanzó como máximos el pasado mes de febrero. Bañuelos añadió en este sentido que las últimas ventas que realizó fueron en diciembre, a unos 38 euros.

29 abril 2007

El número de acciones prestadas en Astroc se disparó un 900% antes de su desplome bursátil

Según ha recogido Bolsacinco de datos oficiales, el número de acciones prestadas en la empresa valenciana creció un 900% durante los dos meses anteriores a su hundimiento bursátil y especialmente durante la semana previa a su descalabro. Es decir, que hubo poderosos inversores que apostaron dinero a que el valor se iba a derrumbar.

Y es que el volumen de acciones prestadas se disparó un 900% (de 184.691 a 1.764.734 acciones) desde el 27 de diciembre al 20 de febrero, apenas unos días antes de su primer desplome y según los datos bursátiles oficiales. Los analistas consultados llaman la atención especialmente por el subidón de títulos prestados una semana antes (cuando pasa de 598.000 a 1,8 millones, el máximo histórico) y que pudo disparar las alarmas entre las mesas de operaciones, derivando en tragedia.


Fuente: elaboración propia a partir de datos de la Bolsa de Madrid

En el caso de Astroc, hubo hasta casi dos millones de títulos (10 veces más que dos meses antes y cerca de un 10% del free float de la empresa) siguiendo esta estrategia, que debilitó el valor cuando cotizaba por encima de los 70 euros. En ese nivel, una o varias manos fuertes tomaron prestadas acciones, las vendieron (lo que favoreció la caída) y ganaron un dineral con la posterior caída en bolsa. “Todo esto se tiene que hacer a través de un broker y si 1,2 millones de títulos se ponen a operar en contra del valor debió ser una señal clara de que la fiesta se había acabado”, añade un experto de hedge funds.

Siguiendo con Astroc, dos semanas después del máximo y tras el desplome, el volumen de acciones prestadas vuelve al mismo punto que antes y la cotización se estabiliza durante un tiempo, “probablemente porque el inversor o inversores compran las acciones para devolverlas y cerrar la posición”, indican fuentes del mercado. Pero Astroc estaba tocado y a las pocas semanas volvió a desplomarse en cuanto salieron noticias negativas para la empresa. En esos días aún seguía habiendo muchos inversores con títulos prestados, que han vuelto a ganar dinero mientras que los que permanecían en el capital lo han perdido a espuertas.

El caso es que el volumen de acciones prestadas creció a un ritmo superior si cabe que el precio del valor en bolsa y que justo a pocos días del desplome marcó su máximo histórico. En dicha semana, la que fue del 13 al 20 de febrero, de golpe se triplicaron las acciones en préstamo (por un valor total de 120 millones de euros) y posteriormente el valor se desplomó llenando de millones de euros a los que apostaron por esa estrategia.

Actualmente, y tras la caída bursátil del valor, quedan 202.415 acciones prestadas después de que se hayan cancelado un 89% de las que hubo en el máximo histórico hace apenas dos meses.

26 abril 2007

Burbuja y economía real

La fuerte caída de las cotizaciones de las empresas inmobiliarias, las constructoras y los bancos ayer en la Bolsa es un toque de atención a las exageradas valoraciones de algunas empresas en el mercado, pero no puede interpretarse como un pinchazo de la burbuja inmobiliaria, si es que tal cosa existe. Ha pinchado, en todo caso, la burbuja de la burbuja: el reflejo bursátil en las valoraciones de las inmobiliarias de un negocio que ha generado grandes crecimientos como la construcción residencial. Si el ajuste no traspasa la frontera de la economía real, no hay riesgo para la actividad económica. El castigo a las inmobiliarias es contagio directo del desplome de Astroc en unas sociedades con valoración artificial. Pero la réplica en los bancos y las constructoras parece más bien una reacción primaria y de precaución de los fondos extranjeros ante la posibilidad de ajuste en la economía real, que parece difícil que se produzca a medio plazo.

24 abril 2007

Sacyr, el atractivo del riesgo

No es que consideren que el intento de toma de control de la constructora francesa Eiffage por Sacyr carezca de sentido estratégico, pero afirman que el riesgo de la operación es elevado. Esta es una opinión compartida por gestores y analistas, quienes se muestran cautos sobre el impacto de ese movimiento en la futura cotización del grupo que preside Luis de Rivero.

'Creo que la estrategia de Sacyr es agresiva y que la empresa está bastante endeudada, pero las operaciones que emprende estén muy estudiadas', señala Jordi Padilla, director de renta variable de Atlas Capital. A su juicio, este movimiento se encuadra dentro de la política seguida por Luis del Rivero con el objetivo de diversificarse, tanto en actividades como en lo referente a mercados geográficos. 'Si todo va bien, el impacto en resultados puede ser espectacular', agrega.

Padilla, al igual que otros expertos, manifiesta que uno de las metas más claros de la opa sería hacerse con APRR, la concesionaria de autopistas de Eiffage. Añade que esa sociedad la fusionaría con su filial de la misma actividad, Itinere, para sacar después el grupo resultante a Bolsa. 'De esa forma podría constituir una compañía con un valor entre 7.000 a 10.000 millones de euros, y obtener significativos ingresos por la venta en Bolsa de un 30% o un 40%', subraya.

Con esa transacción conseguiría otra ventaja: reforzarse en una actividad, como es autopistas, que tiene ingresos recurrentes y que no está relacionada con el ciclo de la construcción.

Juan Solana, analista de Intermoney Valores, subraya, asimismo, que la operación tiene un fuerte componente estratégico a largo plazo. Pero afirma que la opa a Eiffage corre el riesgo de no conseguir sus objetivos, tanto en lo que se refiere a la obtención de 60% del capital como a lograr derechos de voto. 'Se puede enfrentar a un tema complejo, si no consigue esos derechos: tener una gran cantidad de dinero inmovilizada sin grandes beneficios'.

No obstante, añade que puede optar, como ha hecho en otras ocasiones, por vender y hacer plusvalías. 'Pero no se sabe cómo cotizará Eiffage en el futuro. Ésa salida con éxito tampoco está asegurada', asevera. Otra cuestión que destaca es que el precio puede ser algo elevado, ya que Eiffage, como otras empresas, cotizan en niveles altos por la evolución de los mercados bursátiles.

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21 abril 2007

Astroc se desploma un 43% en un dia

Ortega mantenía serias divergencias con Bañuelos por su deseo de vender la participación del 5% en su poder. Esta solicitud, sin embargo, no estaba siendo atendida por su socio, que tenía suscrita una opción de recompra similar a las existentes con otros accionistas, como ocurrió recientemente con el paquete del 5% de Rayet.

El momento procesal no era el oportuno para Bañuelos. Las acciones de Astroc acumulaban un descenso continuado desde el pasado mes de febrero, cuando alcanzó los máximos de 75 euros por acción. Antes del hundimiento del 43% sufrido ayer, cerrando en unos irreconocibles 26 euros, los títulos de la inmobiliaria habían retrocedido ya en sólo dos meses a niveles de 45 euros.

En este camino de caída, algunos accionistas relevantes aprovecharon para recoger plusvalías. El primero en reducir su posición fue la familia Nozaleda, que pasó de un 10% a un 7%, mientras que Rayet soltó su 5% con la ejecución de su opción de venta a 50 euros. En ambos casos, el comprador era siempre el propio Bañuelos, que prefería asumir el reembolso antes que soltar papel al mercado.

En esta coyuntura, la posición vendedora de Ortega podía ahogar la capacidad financiera del de Astroc para asumir la recompra de su 5%. “Bañuelos prefería comprar de vuelta esos porcentajes, que luego pretendía recolocar en manos de nuevos inversores cualificados. Pero en ningún caso dejaba que esos bloques de accionariales salieran al mercado”, explican desde un importante banco de negocios.

La mecánica de Bañuelos había funcionado. Astroc mantenía un margen de free float estrecho y, por tanto, más volátil, que venía acumulando una revalorización del 1.000% desde su salida a bolsa. Esta dinámica había sido alimentada periódicamente con la incorporación de estos accionistas de postín, que compraban siempre títulos del propio empresario con descuento sobre el valor de cotización.

Una caída que recuerda los tiempos de Terra

El crash sufrido ayer por Astroc -se desplomó el 42,91% hasta 25,98 euros- tiene unas durísimas consecuencias para Enrique Bañuelos: de un plumazo, el valor de su participación en la inmobiliaria (en torno al 56% tras la salida de Rayet) se redujo en 1.325,3 millones de euros.

La subida bursátil más explosiva desde los tiempos de Terra ha sufrido su particular San Martín. Y particularmente Bañuelos, que concedió a sus socios vip opciones de venta (put) al precio al que entraron en Astroc, según fuentes de toda solvencia (algunos de estos acuerdos figuran en la CNMV). Es decir, que no estaban tan locos como muchos pensaban al entrar en una empresa tan sobrevalorada: saltaban con red.

El primero en entrar en pérdidas ha sido Amancio Ortega, que compró en diciembre el 5% a 32 euros por acción. El batacazo de ayer supone, en caso de no haber vendido antes en el mercado, un quebranto aproximado de 37,5 millones. Los otros grandes accionistas, como la familia Nozaleda, Caixa Galicia y la familia Godia, mantendrían todavía importantes plusvalías en sus posiciones, puesto que entraron en Astroc en la OPV o poco después.

Sin embargo, el que más se deja por el camino es siempre Bañuelos. Si calculamos el dinero que ha perdido desde los máximos del valor, los alucinantes 75 euros que alcanzó en febrero (Astroc superó los 9.000 millones), al valenciano se le han evaporado más de 3.000 millones de su fortuna. Claro que estamos hablando realmente del dinero que deja de ganar, no de perder.

El pánico vivido ayer por el valor en bolsa obligó a interrumpir su negociación por exceso de volatilidad desde primera hora de la mañana. El libro de órdenes quedó estrangulado por la imposibilidad de casar las órdenes de compra y venta. Y cuando pudo abrir, se hundió. Además, varios hedge funds tomaron agresivas posiciones bajistas en el valor para beneficiarse de su caída, según fuentes del mercado.

Otros elementos bajistas fueron la desconfianza debido a la reciente reformulación de cuentas realizada por Astroc y las salvedades del informe de auditoría. Éste señala que las numerosas operaciones vinculadas entre la empresa y Bañuelos fueron decisivas para que la empresa ganara 93,2 millones en 2006, el 51,2% más que en 2005, según publicaba ayer Cinco Días.

Asimismo, pudo influir la proximidad de la ampliación de capital que va a llevar a cabo la inmobiliaria de 800 millones de euros. Los fondos que capte irán destinados a compras de empresas en Brasil, México y EEUU, según anunció la compañía en febrero.


Sacyr lanza una OPA por el 100% de Eiffage por 9.712 millones en acciones

Sacyr Vallehermoso ha presentado hoy una opa sobre la totalidad de las acciones del grupo inmobiliario francés Eiffage, del que ya posee el 33,32 por ciento de su capital, según informó la compañía española a la Comisión nacional del Mercado de Valores. La oferta, presentada ante la autoridad francesa de los mercados financieros, se formula como permuta y la contraprestación consiste en acciones de nueva emisión de Sacyr Vallehermoso en la proporción de doce acciones de la compañía española, de un euro de valor nominal, por cada cinco acciones, de 4 euros de nominal, de Eiffage

La oferta supone pagar, en especie, alrededor de 104,6 euros por cada acción de Eiffage, un 6,5% menos que al cierre de la sesión de ayer, cuando se produjo la 'trifulca' en la Junta de Accionistas de la compañía. El presidente de Eiffage, Jean Francois Roveratto, llegó a llamar "naranjeros y jugadores de golf" a los inversores españoles que habían entrado en el capital y pretendían tomar el control del capital.

La eficacia de la oferta está condicionada a la aceptación de la misma por un número de acciones de Eiffage que, sumado al número de acciones que hoy son propiedad de Sacyr Vallehermoso, represente, al menos, el 60% de los derechos de voto de la sociedad francesa. Igualmente, la OPA está supeditada a la aprobación por parte de la junta general de accionistas de Sacyr Vallehermoso de la ampliación de capital con exclusión del derecho de suscripción preferente necesaria para atender íntegramente la contraprestación en la oferta.

La compañía presidida por Luis del Rivero anunció esta operación una día después de que la junta de accionistas de Eiffage rechazara, con el 59,40% de los votos en contra, el nombramiento de los cinco consejeros propuestos por Sacyr Vallehermoso, después de que el presidente de la firma francesa, Jean François Roverato, decidiera cancelar los derechos de 89 accionistas (el 18% del capital) por tener la misma nacionalidad.

Horas después, Sacyr Vallehermoso anunció que llevaría a cabo "todos los procedimientos necesarios" para protestar contra la validez de la asamblea de Eiffage, celebrada "en condiciones que perjudican gravemente los derechos de los accionistas". Además, señaló que esta decisión fue tomada por un órgano (la mesa de constitución de la asamblea) "que no tiene competencia para constatar la existencia o no de una acción concertada". En cualquier caso, Sacyr Vallehermoso reafirmó que actúa "solo" y rechazó cualquier acusación en sentido contrario.



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Mal día para los empresarios del 'zapaterismo': Del Rivero se cae al Sena y Bañuelos naufraga en el Turia

Dos de sus más cualificados representantes se daban una torta monumental, el uno en vergonzosa afrenta del pérfido francés, el otro, el ladrillero más de moda de entre todas las modas patrias, admirado –y hasta admitido en su círculo- por dos jerarcas de la talla de Jesús Polanco y Emilio Botín, en espectacular tocata y fuga que le llevó a perder en un solo día casi un 43% de su cotización, entre convulsos espasmos de muerte rápida por la vía de la quiebra.

Vaya por delante que no se pueden aceptar en modo alguno las prácticas y técnicas de monsieur Roverato, Jean-François, presidente de la constructora francesa Eiffage. Algo grave está pasando con el capitalismo europeo cuando a una persona física o jurídica que acredita la propiedad del 33,2% del capital de una empresa se le cierra a cal y canto la entrada en el Consejo de Administración. He aquí un claro ejemplo de lo que John C. Bogle en The Battle for the Soul of Capitalism denuncia como cáncer del sistema: la rebelión de los gestores contra la propiedad del capital.

Dicho lo cual, parece evidente que Luis del Rivero, antiguo prohombre del PP murciano y hoy asiduo visitante al five o’clock tea de las ocho en Moncloa, ha encontrado en el tal Roverato la horma de su zapato, un hueso duro de roer, un pájaro de siete suelas, un verdadero jidepu que ayer puso contra las barandillas del Sena a ochenta y tantos ricos españoles que, ya es casualidad, habían invertido al unísono en Eiffage y, ya puestos, ea, habían decidido tous ensemble viajar a la capital gala para recoger la preciosa caja de bombones regalo de Jean-François.

De modo que a Del Rivero le han pillao con el carrito del helao por las riveras del Sena, qué se le va a hacer, malditos gabachos, es lo que tiene no conocer el percal político galo como el hispano. En España si uno es rico, pero rico de verdad, como don Luis, un suponer, es fácil entrar en contacto con el poder político, hay abogados con fuste, conseguidores de oficio, politiquillos al peso ansiosos de medro y dispuestos a conducir al recién llegado desde la huerta murciana hasta las escalinatas del Poder. El resto es coser y cantar, aunque implique un cierto cambio de chaqueta política, nunca ideológica, claro está.

Pero don Luis se ha pasao esta vez varios pueblos, porque presentarse por las veredas del Sena en la Junta General de Eiffage y en santa compaña de ochenta y tantos nuevos accionistas españoles es una cantada se mire por donde se mire, hombre de Dios, esa no es forma de pasar desapercibido, que hubiera tenido usted que disimular un poco sus intenciones.

Total que el tal Roverato, un mal bicho al decir de quienes le conocen, se ha dado cuenta de lejos del percal y, como dicen en La Habana, ha mandado a los españoles a mamarla a Parla, después de calificarlos de “naranjeros y jugadores de golf”. El gabacho capitán que los manda en Eiffage ha vuelto a dar a Sacyr con la puerta en las narices, ha prorrogado su mandato otros cinco años y, además, se ha blindado. Y si los españoles quieren, ya saben: a los tribunales.

Porque ese es el drama que ahora afronta la constructora española y quienes, enladrillados hasta el techo, han querido acompañarle en la aventura de tomar el control de la gala, se supone que a cambio de una módica propina: que sólo les queda el camino de los tribunales, y los jueces franchutes tampoco son los hispanos, a quienes tiembla la mano cuando con un potentado topan, y, qué demonio, lo más grave, que la operación muñida por el águila de Murcia despide un tufo a concertación que apesta, y eso es un delito. En España no está claro (el señor Conti opina que no, que ni hablar, que se lo ha dicho Entrecanales al oído), pero en Francia, seguro.

De modo que ahí estamos, de chapuzón en el Sena, fresquitas las aguas bajan por el corazón de Francia, y sin saber nadar. Peor todavía lo de esa nueva sensación del capitalismo patrio que responde al nombre de Enrique Bañuelos, que casi se ahoga ayer en el Turia, que, por cierto, baja seco. Su fulgurante Astroc despedía ayer el aroma de las hojas muertas por donde deambula Rumasa. ¡Tan contenta andaba tanta gente principal por el Paseo de la Castellana, pensando en esa maravillosa Spanish Tower, pica en Flandes, que el galán iba a levantar en pleno corazón de Manhattan! Otra vez será. Lo dicho: un mal día para la emergente clase empresarial de Dottore Zapatero.